Chihuahua, Chih.– En un momento de intensos debates nacionales sobre el futuro del sistema político mexicano, Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la Oficina de la Presidencia y figura clave en el morenismo, encabezará este jueves la audiencia pública de la consulta nacional sobre la reforma política y electoral en la capital chihuahuense. Acompañado por la gobernadora panista Maru Campos Galván, el encuentro busca capturar voces diversas en un estado donde las tensiones partidistas hierven, a escasos días de una marcha opositora que podría eclipsar el diálogo oficial.
El evento, programado en el corazón de la ciudad, representa uno de los capítulos finales de una serie de foros ciudadanos impulsados por el gobierno federal desde septiembre, con el objetivo de nutrir la iniciativa que la presidenta Claudia Sheinbaum presentará al Congreso de la Unión en 2026. Estos espacios, que han recorrido el país desde Baja California hasta Yucatán, han reunido a miles de participantes en mesas de discusión y plataformas digitales, recolectando propuestas que van desde la eliminación de los diputados plurinominales hasta una mayor inclusión de la juventud en la toma de decisiones. En Chihuahua, el foro se erige como un puente entre el oficialismo y la oposición local, en un territorio gobernado por el PAN pero con fuerte presencia de Morena en el ámbito federal.
La audiencia de este jueves no es un mero trámite burocrático, sino un esfuerzo por «escuchar todas las voces», como ha reiterado Cárdenas Batel en intervenciones previas en estados como Michoacán y Guerrero, donde ha coordinado foros similares. El exgobernador de Michoacán, hijo del histórico líder de izquierda Cuauhtémoc Cárdenas, ha asumido un rol protagónico en esta gira nacional, viajando a más de una docena de entidades para moderar debates que abordan los ejes centrales de la reforma. Su presencia en Chihuahua subraya la apuesta de Sheinbaum por un proceso consultivo que contraste con la fallida iniciativa de 2022 impulsada por Andrés Manuel López Obrador, rechazada por la oposición por su percepción de centralización de poder en el Ejecutivo.
La gobernadora Maru Campos, cuya asistencia confirma un gesto de institucionalidad, abrirá el espacio junto a Cárdenas Batel, invitando a autoridades locales, representantes de partidos políticos, académicos de la Universidad Autónoma de Chihuahua y líderes de organizaciones sociales. Fuentes cercanas al evento anticipan intervenciones de figuras como el rector de la UACH y dirigentes sindicales, en un intento por equilibrar perspectivas en el estado. El foro, que se extenderá por varias horas en un salón del Centro de Convenciones, priorizará intervenciones orales y escritas, con registro previo a través de la plataforma en línea de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral.
Temas que podrían redibujar el mapa del poder
En el centro del debate chihuahuense se ubicarán los pilares de la propuesta sheinbaumista: la representación política, donde se discute la supresión de los escaños plurinominales para un Congreso más «representativo y austero»; el financiamiento de campañas, con énfasis en límites estrictos para evitar el «despilfarro» de recursos públicos; y la democracia participativa, que incluye mecanismos como revocación de mandato y cabildos ciudadanos vinculantes. Otros ejes clave abarcarán la comunicación política, con propuestas para democratizar el acceso a medios y contrarrestar la «desinformación», así como la integración de autoridades electorales, que podría implicar una reestructuración del Instituto Nacional Electoral (INE) para hacerlo más eficiente y menos costoso.
Estos temas no están exentos de controversia. Críticos, principalmente del PAN y PRI, advierten que la reforma podría debilitar la autonomía del INE y favorecer al partido en el poder, evocando temores de un «bipartidismo disfrazado» que elimine cuotas proporcionales para minorías. En foros previos, como el de octubre en la Ciudad de México, participantes han propuesto salvaguardas para la paridad de género y la representación indígena, demandas que podrían resonar en Chihuahua, un estado con comunidades rarámuri y tarahumaras marginadas políticamente. Cárdenas Batel ha defendido el proceso como «abierto y no simulacro», insistiendo en que las decisiones finales recaerán en la Presidencia y el Legislativo, pero con insumos ciudadanos como base.
La consulta llega en un clima de polarización, con la oposición nacional relanzando su agenda ante el avance de la Cuarta Transformación. En Chihuahua, el PAN local ha convocado a una «Marcha de Relanzamiento» para el domingo 9 de noviembre, un evento que podría servir de contrapunto al foro federal. Bajo el lema «#JuntosYFuertes», la movilización partirá a las 11:00 horas del Parque Lerdo hacia la Plaza de Armas, con la participación confirmada de la propia Maru Campos, el alcalde Marco Bonilla y posiblemente el líder nacional del partido, Jorge Romero Herrera. Dirigentes como Daniela Álvarez e Isela Martínez promueven la convocatoria en redes, enmarcándola como un «renacer» del blanquiazul en defensa de las instituciones democráticas, en un guiño sutil a las críticas contra la reforma electoral.
La Comisión Presidencial, presidida por el exconsejero electoral Pablo Gómez Álvarez e integrada por pesos pesados como Rosa Icela Rodríguez, ha habilitado un micrositio para inscripciones y envíos de propuestas, registrando ya miles de aportaciones a nivel nacional. Sheinbaum, en su mañanera del lunes, reiteró el llamado a un «debate maduro» que incluya a todas las fuerzas políticas, posicionando la reforma como un compromiso de su campaña para un sistema «más justo y cercano al pueblo». En Chihuahua, este jueves, el desierto político podría florecer en ideas o en chispas de confrontación, definiendo el tono de lo que se avecina en el Congreso el próximo año.



