Chihuahua, Chih.- La noche del 14 de septiembre, durante las fiestas patronales en el municipio de Gran Morelos (conocido localmente como Carretas), Chihuahua, un evento festivo en un salón de baile o callejoneada terminó en una tragedia con un enfrentamiento armado. Lo que inició como una celebración tradicional, con vigilancia de la Policía Municipal, escaló a disparos de arma de fuego alrededor de las 2:00 a.m., dejando un saldo preliminar de cuatro personas fallecidas y nueve lesionadas, según reportes iniciales de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE).
Fuentes extraoficiales elevan las cifras a hasta seis muertos, incluyendo tres hijos del exalcalde Gilberto Gutiérrez Montes (quien gobernó de 2016 a 2018), y al menos ocho heridos en total. Entre los lesionados se encuentra un oficial de la Policía Municipal, quien recibió atención médica inmediata. El incidente generó pánico entre los asistentes, con hombres armados disparando en medio de la multitud, y se extendió brevemente al municipio vecino de Santa Isabel.
Causa del enfrentamiento
De acuerdo con el titular de la SSPE, Gilberto Loya Chávez, el ataque se originó por una falta de coordinación y atención de las autoridades municipales, agravada por tensiones previas en la zona. En una conferencia de prensa, Loya Chávez detalló: «Se da un enfrentamiento armado en donde pierden la vida varias personas, son trasladadas a hospitales otras más y tenemos otras personas reportadas con lesiones. Dentro de las personas lesionadas está un oficial de la Policía Municipal». El conflicto involucró a integrantes de varias familias locales, posiblemente ebrios y en disputa personal, sin indicios iniciales de crimen organizado. Reportes locales sugieren que la riña comenzó como una discusión familiar, similar a lo reportado en investigaciones preliminares de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Este suceso se suma a una serie de eventos violentos en Gran Morelos, un municipio rural con unos 10,000 habitantes ubicado a menos de una hora de Chihuahua capital. El día anterior, el 13 de septiembre, la FGE detuvo a Ricardo ‘N’ (o Ricardo Duarte según algunos medios), director o comandante de Seguridad Pública Municipal, por el presunto feminicidio de su esposa, Julissa Gutiérrez Jáquez. La víctima recibió dos disparos durante una discusión en su hogar y fue trasladada a un hospital, donde falleció por la gravedad de las heridas. Loya Chávez vinculó este crimen a las «complejidades» en el municipio: «Comete el feminicidio contra su pareja sentimental, su esposa. Es detenido y esto ha traído una serie de complejidades en el municipio». Ricardo ‘N’ fue puesto a disposición del Ministerio Público, y el caso sigue bajo investigación, aunque las autoridades no han esclarecido todos los detalles de la agresión.
A raíz del feminicidio, la Administración Municipal suspendió una corrida de toros programada para el 14 de septiembre en San Nicolás de las Carretas, por orden del Juzgado Segundo de Distrito tras un amparo interpuesto por colectivos defensores de los derechos de los animales (resuelto alineado con la queja 348/2024 del Primer Tribunal Colegiado). Sin embargo, se permitió la realización de un baile conocido como carrejoneada o callejoneada, que estaba bajo vigilancia policial y donde ocurrió la balacera. Loya Chávez criticó la gestión local: «Habían pedido permiso para llevar a cabo una corrida de toros, la cual fue clausurada por la autoridad estatal y no hubo una atención directa por parte de la autoridad municipal con respecto de ello. Llevaron a cabo otro evento, el cual estaba vigilado por la Policía Municipal».
Gran Morelos ha registrado más de 60 homicidios en el último año, incluyendo cuatro cuerpos (tres decapitados) encontrados el 11 de septiembre. El presidente municipal, Gilberto Gutiérrez (sin relación confirmada con el exalcalde), enfrenta críticas por presuntas irregularidades en las fiestas, como cobros no autorizados de «derecho de piso» a participantes en eventos con cuatrimotos y vehículos todo terreno. Las autoridades suspendieron el resto de las festividades para garantizar la seguridad, conmocionando a una comunidad conocida por sus tradiciones ganaderas. En redes sociales, como X (Twitter), el incidente generó indignación inmediata, con publicaciones identificando víctimas y exigiendo mayor control en eventos masivos.
Las víctimas identificadas extraoficialmente incluyen jóvenes de entre 20 y 30 años, como los hermanos descendientes de Gutiérrez Montes. La investigación avanza con peritajes balísticos y testimonios, priorizando la contención de la violencia familiar y municipal.



