Ciudad de México.- La Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados aprobó este martes modificaciones a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que elevan gravámenes a productos como tabaco, bebidas saborizadas, juegos de azar y videojuegos con contenido violento, además de incorporar un impuesto a sueros orales con ingredientes extras a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La minuta, impulsada por el gobierno federal como parte del Paquete Económico 2026, obtuvo 31 votos a favor y 11 en contra, y ahora espera el visto bueno del Pleno de la Cámara baja para avanzar al Senado.
Las reformas elevan la tasa general del IEPS para tabacos labrados del 160 por ciento actual a 200 por ciento a partir de 2026, mientras que la cuota específica por cigarro pasará de 0.6445 pesos a 0.8516 pesos por unidad, con ajustes progresivos hasta superar un peso por cigarrillo en 2030. Para puros y otros tabacos labrados hechos a mano, la tasa subirá del 30.4 por ciento al 32 por ciento. En el caso de la enajenación o importación de productos de nicotina, se establece una tasa del 100 por ciento, más un impuesto adicional basado en el contenido de nicotina. Estas medidas, defendidas por el oficialismo como herramientas para desincentivar el consumo y combatir enfermedades relacionadas con el tabaquismo, forman parte de una estrategia que busca recaudar más de 137 mil millones de pesos anuales solo en este rubro, según estimaciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Bebidas saborizadas bajo mayor presión fiscal
El dictamen duplica prácticamente la cuota específica del IEPS para bebidas saborizadas, pasando de 1.6451 pesos por litro en 2025 a 3.0818 pesos por litro en 2026, lo que representa un incremento del 87 por ciento. La novedad radica en la ampliación de la base gravable para incluir bebidas con edulcorantes no calóricos añadidos, que hasta ahora estaban exentas y ahora pagarán la misma tasa de 3.08 pesos por litro. Legisladores de Morena argumentaron que el ajuste busca reducir el consumo de productos asociados a obesidad, diabetes e hipertensión, enfermedades que afectan a millones en México. La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la iniciativa en una conferencia reciente, afirmando que los recursos se destinarán directamente a programas de atención médica y que estudios científicos demuestran la efectividad de estos impuestos en la baja de ingesta calórica, descartando riesgos de informalidad en el mercado.
Juegos y videojuegos en la mira
Las apuestas y sorteos enfrentan un alza del 30 por ciento al 50 por ciento en su tasa de IEPS, con una extensión específica del 50 por ciento a juegos con apuestas y sorteos realizados por internet, medida orientada a desincentivar el juego compulsivo y regular el auge de plataformas digitales. Paralelamente, se introduce un gravamen del 8 por ciento a videojuegos clasificados como violentos, extremos o aptos solo para mayores de 18 años, cubriendo títulos con contenido no recomendado para menores. Esta disposición, calificada por el diputado del PVEM Ernesto Núñez como un paso para proteger la salud mental de la juventud, generó debate en comisiones, donde opositores del PRI y PAN la tildaron de intervencionista y poco efectiva frente a problemas como la adicción digital.
Controversia por los sueros orales
Uno de los cambios más controvertidos amplía el IEPS a sueros orales comercializados en tiendas de conveniencia y supermercados, siempre que contengan ingredientes adicionales a la fórmula estricta de la OMS para sales de rehidratación oral: glucosa anhidra, cloruro de sodio, cloruro de potasio y citrato trisódico. Productos que solo incluyan estas sustancias quedarán exentos, protegiendo su uso terapéutico en programas de salud pública. Sin embargo, sueros como Electrolit –que incorpora cloruro de calcio, cloruro de magnesio, lactato de sodio y glucosa, además de un vehículo cbp– sí causarán el impuesto de 3.08 pesos por litro, al equipararse a bebidas saborizadas con azúcares o edulcorantes añadidos. El diputado morenista Carol Antonio Altamirano, presidente de la comisión, enfatizó que la medida cierra un limbo fiscal que permitía ventas anuales de cerca de 360 millones de litros sin tributación, generando una evasión estimada en 591 millones de pesos por IEPS solo en 2025. Iniciativas previas del PVEM y PT, presentadas en septiembre, proyectaban una recaudación adicional de hasta 5 mil millones de pesos anuales, beneficiando marcas como Electrolit (de Laboratorios PiSA), Suerox y Flashlyte (de PepsiCo), que en 2024 superaron los 16 mil millones de pesos en ventas sin pagar IVA ni IEPS.
Reacciones en el debate legislativo
La aprobación, impulsada por Morena, PT y PVEM, contrasta con el rechazo unánime de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, quienes acusaron al gobierno de incumplir promesas de no crear nuevos impuestos y de disfrazar medidas recaudatorias como políticas de salud.
El diputado priista Emilio Suárez criticó que, pese a la retórica, se incrementan gravámenes por encima de la inflación y se afecta a sectores vulnerables. En redes sociales, el tema de los sueros orales generó revuelo con etiquetas como #ElectrolitConPrivilegios, donde usuarios demandan equidad fiscal y transparencia en etiquetado bajo la NOM-051, que obliga sellos de advertencia en productos con exceso de azúcares o sodio.
El paquete fiscal completo, que incluye reformas a la Ley Federal de Derechos y al Código Fiscal de la Federación para combatir factureras y evasión, prevé una recaudación total de 8.7 billones de pesos en 2026, con un crecimiento económico proyectado entre 1.8 y 2.8 por ciento. Si el Pleno aprueba la minuta en los próximos días, las reformas entrarían en vigor el 1 de enero de 2026, impactando precios al consumidor y el debate sobre el equilibrio entre salud pública y carga fiscal.



