San Petersburgo, Rusia.- Ucrania ejecutó una de las ofensivas aéreas más profundas y masivas en lo que va del conflicto al lanzar más de 350 drones contra territorio ruso, logrando burlar los sistemas de defensa y alcanzar objetivos estratégicos en San Petersburgo y la región de Leningrado. El ataque de largo alcance, que implicó un recorrido de más de mil kilómetros desde la frontera ucraniana, provocó un incendio de grandes proporciones en la principal refinería y terminal de petróleo de la antigua capital zarista, además de registrar impactos en la base naval de Kronstadt, sede de la Flota del Báltico.
El impacto político y mediático de la operación se magnificó debido a que las explosiones coincidieron con la jornada inaugural del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el evento de negocios más importante para el Kremlin y que suele ser promovido por el presidente Vladímir Putin como el escaparate de prestigio de la economía rusa. Columnas de humo negro se alzaron sobre el puerto y los distritos de Kirovsky y Krasnoselsky, resultando visibles para las delegaciones internacionales que arribaban al complejo del foro, situado a escasos kilómetros de las instalaciones energéticas siniestradas. Como consecuencia directa de la incursión, el aeropuerto internacional de Púlkovo suspendió operaciones de manera temporal y las autoridades locales ordenaron el corte de los servicios de internet móvil en toda la zona metropolitana.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó la autoría de los ataques a través de sus canales oficiales, describiendo la operación como parte de una estrategia de sanciones de largo alcance orientada a diezmar la infraestructura energética que financia la maquinaria de guerra rusa. De acuerdo con los mandos militares ucranianos, además de la terminal petrolera, los vehículos no tripulados lograron impactar una corbeta de misiles guiados que se encontraba en dique seco en el astillero militar de Kronstadt y una planta de producción de armamento en la región de Tambov, a unos 600 kilómetros de la frontera.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia y los gobernadores regionales informaron que sus sistemas de defensa antiaérea lograron derribar un volumen considerable de las aeronaves no tripuladas, detallando que sólo en la región circundante a San Petersburgo se interceptaron 59 dispositivos. El gobernador de la ciudad, Aleksandr Beglov, reportó que el incidente dejó un saldo de varias personas lesionadas por la caída de fragmentos y daños materiales en fachadas de edificios residenciales, descartando la pérdida de vidas humanas en el área metropolitana. No obstante, el Kremlin condenó enérgicamente los hechos y acusó de manera directa a los aliados occidentales de Kiev de facilitar la inteligencia técnica para orquestar estas provocaciones en territorio profundo de la Federación Rusa.



