Dubái, Emiratos Árabes Unidos.- Un ataque perpetrado por vehículos aéreos no tripulados procedentes de Irán impactó la terminal principal del Aeropuerto Internacional de Kuwait, provocando la muerte de una persona, decenas de heridos y el cierre temporal de las instalaciones aéreas. La incursión militar forma parte de una escalada de hostilidades entre Teherán y Washington que pone a prueba el frágil acuerdo de alto el fuego en la región del golfo Pérsico, un entorno geográfico que hasta antes del inicio del conflicto armado global el pasado 28 de febrero era considerado un refugio de relativa estabilidad.
De acuerdo con informes emitidos por el portavoz del Ministerio de Defensa de Kuwait, el general de brigada Saud Abdulaziz Al-Otaibi, el bombardeo se dirigió de forma deliberada contra el edificio de pasajeros del aeródromo, una infraestructura que acababa de reanudar operaciones tras permanecer inactiva durante meses debido al desarrollo de la guerra. Por su parte, la representación diplomática de la India confirmó que la persona fallecida a causa de las explosiones era un ciudadano de su nacionalidad, mientras que las autoridades de salud locales registraron un saldo de 63 civiles lesionados, algunos de ellos con heridas de gravedad, entre trabajadores de la terminal y viajeros en tránsito.
En el plano militar y técnico, el Ministerio de Defensa kuwaití detalló que sus fuerzas armadas lograron interceptar y destruir más de una docena de misiles e igual número de drones hostiles. De manera simultánea, el ejército de los Estados Unidos notificó que dos proyectiles iraníes se desintegraron en su trayecto hacia Kuwait y que derribaron múltiples aeronaves no tripuladas destinadas a atacar las posiciones operativas norteamericanas en dicho país. Asimismo, defensas combinadas de Estados Unidos y Baréin neutralizaron tres misiles y diversos drones disparados por Irán contra el territorio bareiní, donde se localiza el cuartel general de la Quinta Flota de la Marina estadounidense.
La respuesta diplomática de Kuwait ante la agresión armada consistió en la expulsión inmediata de dos diplomáticos iraníes de su territorio, manifestando que el país no tolerará este tipo de incursiones en su espacio soberano. En tanto, las autoridades de aviación civil ordenaron una reapertura parcial de la terminal aérea, permitiendo únicamente la reanudación de los vuelos operados por la aerolínea nacional Kuwait Airways desde un módulo alterno, manteniendo suspendido el resto del tráfico comercial.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán rechazó la autoría de los daños en la terminal de pasajeros y aseguró a través de la televisión estatal IRIB que el siniestro fue causado por el fallo de un misil interceptor de fabricación estadounidense. No obstante, el cuerpo paramilitar reconoció haber ejecutado ofensivas dirigidas de forma específica contra las bases de la Quinta Flota norteamericana, argumentando que las operaciones se realizaron en calidad de represalia por ataques anteriores. Como contraofensiva inmediata, las fuerzas armadas de Estados Unidos ejecutaron un bombardeo contra una estación de control terrestre de la milicia iraní ubicada en la isla de Qeshm, situada en el estratégico estrecho de Ormuz.
En el contexto de la diplomacia internacional, las agresiones han estancado las negociaciones que mediadores internacionales mantienen desde hace semanas para consolidar una tregua duradera. El diálogo se ha visto obstaculizado por la exigencia de Irán de condicionar los acuerdos a la aplicación de un alto el fuego por separado en Líbano, donde las fuerzas de Israel mantienen una profunda incursión terrestre contra la organización Hezbollah. Al respecto, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó que las conversaciones continúan a pesar del intercambio de fuego, reconociendo a su vez fricciones tácticas con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu debido al impacto que la campaña en Líbano ejerce sobre la estabilización del comercio global y el control del estrecho de Ormuz.



