Más de 1,800 congresistas reunidos en el Centro Internacional de Convenciones de la capital del país eligieron por unanimidad a la exsecretaria de Bienestar como consejera nacional y, de inmediato, como presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN). El trámite se cumplió conforme a la convocatoria emitida días atrás, sin sorpresas ni controversias visibles, en una sesión que también designó a Óscar del Cueto García como secretario de Finanzas.
Montiel, de 51 años, llega al cargo tras renunciar el 28 de abril a la Secretaría de Bienestar, donde había servido desde 2022, primero en la administración de Andrés Manuel López Obrador y luego bajo Claudia Sheinbaum. Su salida se enmarcó en el relevo orquestado desde Palacio Nacional, que también incluye a Luisa María Alcalde, quien dejó la dirigencia partidista para incorporarse a la Consejería Jurídica de la Presidencia.
En su primer mensaje como líder nacional, Montiel enfatizó la unidad del movimiento, la defensa de la soberanía y una “cero tolerancia” a la corrupción. “Esta dirigencia no tolerará la corrupción”, afirmó, al tiempo que reivindicó el origen de Morena como un movimiento de resistencia y llamó a fortalecer la estructura territorial para consolidar las causas del pueblo. “Jamás nos van a dividir”, subrayó ante los militantes.
Nacida el 29 de mayo de 1974 en la Ciudad de México, Montiel estudió Arquitectura en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde participó activamente en el movimiento estudiantil de 1999 en defensa de la gratuidad educativa. Su trayectoria política inició en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), donde ocupó cargos como secretaria de Jóvenes, Finanzas y Relaciones Políticas en el entonces Distrito Federal. Fue diputada local en 2012, diputada federal por Morena entre 2015 y 2018, y subsecretaria de Bienestar antes de asumir la titularidad de la dependencia.
Su paso por la Secretaría de Bienestar la posicionó como una figura clave en la operación de los programas sociales del gobierno federal, uno de los principales pilares de la Cuarta Transformación. Analistas señalan que su perfil, cercano tanto a López Obrador como a Sheinbaum, y su experiencia en operación territorial y electoral la convierten en una pieza estratégica para enfrentar las elecciones intermedias de 2027.
El relevo ocurre en un momento en que Morena busca reforzar sus alianzas, mantener la cohesión interna y preparar la estructura para los comicios venideros, en medio de críticas de la oposición que advierten posibles conflictos de interés por el control de programas sociales desde la dirigencia partidista.
Con Montiel al frente, junto a figuras como Citlalli Hernández en la secretaría de Elecciones, el partido gobernante inicia una nueva etapa que, según sus dirigentes, estará enfocada en la consolidación del movimiento y la defensa de los logros de la transformación. El Congreso Nacional Extraordinario concluyó con llamados a la reconciliación interna y al trabajo territorial como ejes principales de la acción inmediata.



