Andreístas: del pasmo al combate
El destape de Cruz Pérez Cuéllar ha provocado una gran oposición en Chihuahua, cimbrando el tablero político y desatando una profunda inconformidad que ya se traduce en acciones formales de rechazo en las regiones del estado.
En una asamblea celebrada en Ciudad Guerrero, la población tomó el acuerdo de solicitar formalmente a la Comisión de Honestidad y Justicia del CEN de Morena la destitución de Ariadna Montiel y Citlalli Hernández. Dicha decisión se avaló con 247 votos a favor, cero abstenciones y cero votos en contra, evidenciando el tamaño del descontento local. En la misma tesitura, El Capi Arrieta precandidato derrotado se ha lanzado en lo que parece un tour de medios para dejar clara su postura al declarar que «no acepta la imposición de un corrupto como Cruz Pérez Cuéllar».
Las grietas también alcanzaron a los aliados electorales. La diputada Lilia Aguilar, desde la dirigencia estatal del PT, emitió un boletín de prensa en el que desconoce tajantemente como candidato del PT en Chihuahua a Cruz Pérez Cuéllar. Por su parte, el líder de la bancada petista en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, reiteró que existe la disposición de ir a la elección con Andrea Chávez Treviño, señalando que lo único que se requiere es que ella esté dispuesta.
Sin embargo, esto último parece muy lejano a las intenciones de la senadora. Ciertamente, Andrea ha eludido o se ha negado a declarar su apoyo a Cruz Pérez Cuéllar, mientras se declara reiteradamente «un soldado de la presidenta» Sheinbaum y también elude responder sobre su próximo regreso al Senado. De hecho, Juan Carlos Loera de la Rosa ya pidió licencia con carácter indefinido en el Senado. Al interior de Morena, entre los apoyadores de Andrea, se asegura que ambos senadores con licencia se atrincherarán en Juárez para exponer la corrupción de Cruz Pérez Cuéllar, sus ligas y su condición de panista oportunista.
El atrincheramiento en Juárez y las sombras del pasado
Al ser cuestionada sobre sus planes, Andrea responde que seguirá como siempre, recorriendo las poblaciones de Chihuahua para fortalecer el movimiento de la 4T. Elude decir que se reintegrará a sus funciones de senadora y se prepara a encabezar un gran movimiento que se empieza a articular en redes.
Buscando que de aquí al 20 de diciembre —fecha en que empiezan las inscripciones de las candidaturas según el calendario del INE—hacer naufragar la virtual candidatura del alcalde con licencia de Ciudad Juárez; los apoyadores de Andrea apenas están saliendo del pasmo. Estaban totalmente convencidos de que la destapada el lunes 28 de septiembre en el World Trade Center sería Andrea y quedaron pasmados con el destape de Cruz, algo que ya era vaticinado por la inmensa mayoría de los observadores políticos de la entidad. Para los analistas políticos de los diversos medios de comunicación no hubo sorpresa; estaba muy permeado que Ariadna y Cruz tenían, desde febrero por lo menos, un acuerdo que se cumplió el lunes pasado.
Curiosamente, los seguidores de Andrea omiten pensar y hablar del lastre que significa el apoyo del senador Adán Augusto López, quien antes de su caída era un poderoso y gran padrino que fue en sus inicios y la catapultó en breve tiempo a pensar en la gubernatura con tan sólo 27 años, ya que su campaña empezó hace más de dos años con las controversiales caravanas de la salud, en las que de manera muy oscura se gastaron por lo menos 240 millones en tan solo cuatro meses.
Los alegatos contra Cruz son contundentes: pesan sobre él sus 14 carpetas abiertas en la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua y los más de 48 señalamientos públicos de actos de «corrupción de alta gama».
Entre los más escandalizados opositores a su destape está su compadre Javier Corral Jurado, quien entre otras cosas se juega la libertad, ya que la orden de aprehensión vigente que hay en su contra difícilmente le daría seguimiento Bonilla Mendoza del PAN. Era impensable que lo hubiera hecho Andrea Chávez, pero quien sí tiene incentivos para llevarlo a la cárcel por el peculado de 89 millones 600 mil pesos es precisamente Cruz Pérez Cuéllar. Así es como se explican los empeños de Corral Jurado contra su gran amigo y socio en la política por más de 20 años; del rompimiento no habla ninguno de los dos porque se incriminarían.
Cien días para descarrilar la candidatura
Así es como están saliendo del pasmo los apoyadores de Andrea, quienes creen tener cien días para hacer naufragar la candidatura de Pérez Cuéllar. Se mueven y enarbolan la frase de que «la coordinación no es la candidatura», y en sus planes está tratar de descarrilar la última y más difícil de las decisiones de las 17 que se tuvieron que tomar.
La cabeza del diario La Razón del martes 29 de septiembre es sumamente interesante: «Define Morena: no van Andrea, ni Geraldine, ni Tatiana… y PVEM sale ganón». Lease así: perdió Adán Augusto con Andrea; perdió AMLO con Geraldine; y perdió Sheinbaum con Tatiana. Lo interesante del asunto está en que nadie duda de que las 17 decisiones pasaron por el escritorio de la presidenta Claudia Sheinbaum.



