El Estadio Ciudad de los Deportes fue testigo de una noche memorable. Tras caer 1-0 en la ida disputada en el Estadio BBVA, las azulcremas salieron con determinación desde el primer minuto. Irene Guerrero, figura clave durante todo el torneo, abrió el marcador y guió el ataque de su equipo con inteligencia y liderazgo. Posteriormente, contribuciones de jugadoras como Scarlett Camberos y otras compañeras sellaron la goleada que desató la euforia en las gradas.
Este triunfo representa el tercer campeonato en la historia de la institución en la Liga MX Femenil. Las Águilas habían llegado a finales recientes sin poder coronarse, cayendo ante rivales como Pachuca y Tigres en torneos anteriores. La persistencia del proyecto, reforzado con jugadoras de experiencia como la propia Guerrero y un plantel equilibrado entre talento local e internacional, rindió frutos en este Clausura.
En el camino hacia la final, América mostró su poderío ofensivo. En las semifinales, las capitalinas golearon a Toluca con un global de 11-4, una de las series más abultadas en fases finales recientes. Ese dominio se replicó en la definición ante Rayadas, un equipo que había terminado entre los mejores de la fase regular y que buscaba ampliar su palmarés.
La final entre América y Rayadas revivió la rivalidad que ya se había visto en el Clausura 2024, cuando las regiomontanas se impusieron en penales. En esta ocasión, las Águilas tomaron revancha con autoridad. El técnico Villacampa destacó la madurez del equipo para manejar la presión de remontar y la efectividad en la ejecución de jugadas a balón parado y transiciones rápidas.



