El accidente ocurrió aproximadamente a ocho kilómetros del periférico Camino Real, en senderos de tierra estrechos y con precipicios profundos, dentro del área del parque TrepaChanga, un sitio popular para actividades offroad. Según reportes preliminares, el vehículo se salió del camino, cayó a un barranco de unos 20 metros de profundidad y dio varias vueltas de campana antes de detenerse.
La víctima viajaba como acompañante en el RZR. Durante la volcadura, quedó atrapada y aplastada por la unidad, lo que le provocó la muerte en el lugar de los hechos. Otras dos mujeres que también se encontraban a bordo resultaron lesionadas y fueron rescatadas por personal de emergencia.
Las condiciones del terreno dificultaron las labores de rescate, ya que se trata de caminos angostos con desniveles importantes. Elementos de Protección Civil, Bomberos y otras corporaciones trabajaron en la zona para recuperar el cuerpo de la fallecida y atender a las heridas. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no habían revelado la identidad de la víctima ni el número exacto de ocupantes del vehículo.
El incidente ocurrió en medio de un evento o actividad recreativa en la Sierra de Juárez, donde el ruido de motores y el ambiente offroad contrastaron con el silencio posterior al accidente. Vecinos y colectivos locales, como el Colectivo Sierra de Juárez, lamentaron el suceso y han reiterado llamados a regular o prohibir el uso de vehículos RZR en zonas de alto riesgo por su impacto en la seguridad y el entorno natural.
Este tipo de vehículos, diseñados para terrenos irregulares, son comunes en paseos y eventos de aventura en la región, pero han sido señalados en múltiples ocasiones por accidentes debido a la velocidad, las condiciones del camino y la falta de medidas de seguridad estrictas. Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar las causas exactas del volcadura, incluyendo posibles fallas mecánicas, exceso de velocidad o errores de manejo.



