El Paso, Texas.- El alcalde de El Paso, Renard Johnson, expresó su fuerte inconformidad tras la decisión de la Administración Federal de Aviación (FAA) de imponer y luego levantar una restricción temporal del espacio aéreo sobre la ciudad, medida que calificó como innecesaria, mal coordinada y que generó caos en la comunidad.
A través de un comunicado en su cuenta de Instagram y en una conferencia de prensa, el edil informó que la FAA revocó la orden, pero insistió en que “esto nunca debió haber ocurrido”. Johnson criticó la falta de comunicación previa con el gobierno municipal, el Aeropuerto Internacional de El Paso, hospitales, servicios de emergencia y líderes locales, lo que consideró una omisión grave. “No se puede restringir el espacio aéreo sobre una gran ciudad sin coordinar con la ciudad, el aeropuerto, los hospitales y el liderazgo comunitario”, declaró.
La restricción, implementada por “razones especiales de seguridad” y vinculada según funcionarios federales a la incursión de drones atribuidos a cárteles mexicanos, provocó interrupciones significativas: vuelos de evacuación médica fueron desviados a Las Cruces, Nuevo México; se suspendieron operaciones aéreas comerciales, de carga y generales, incluyendo vuelos de emergencia y uso de drones. Johnson enfatizó que se trató de un impacto mayor en la seguridad pública, comparable solo a lo ocurrido tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
El Paso, como ciudad fronteriza estratégica con relevancia nacional, depende de operaciones aéreas confiables para hospitales, instalaciones militares como Fort Bliss, servicios de emergencia e infraestructura crítica. El alcalde advirtió que decisiones sin aviso previo ponen en riesgo vidas y generan confusión innecesaria.
Tras enterarse de la situación, la oficina de Johnson colaboró con la congresista Verónica Escobar, el mayor general Taylor de Fort Bliss y autoridades locales, estatales y federales para obtener respuestas y lograr la pronta revocación. Aunque reconoció esos esfuerzos conjuntos, sostuvo que el proceso falló a la comunidad paseña y anunció que continuarán las gestiones con la FAA para prevenir incidentes similares.
“El Paso merece transparencia, rendición de cuentas y participación en decisiones que impactan directamente a nuestra comunidad”, concluyó el alcalde.