Ciudad de México.- La dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, envió un mensaje contundente sobre su futuro al frente del partido, asegurando que su permanencia o retiro de la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional no depende de presiones externas, sino exclusivamente de la voluntad de la presidenta de la República. Con esta declaración, la líder morenista busca frenar las especulaciones sobre posibles fracturas internas y reafirmar la unidad del movimiento bajo el mando del Ejecutivo.
Durante un encuentro con medios, Alcalde enfatizó que su compromiso con la llamada Cuarta Transformación es absoluto y que su liderazgo ha sido clave para la organización territorial en los últimos procesos electorales. No obstante, dejó claro que su cargo está a disposición de lo que considere mejor la mandataria federal, subrayando que en el proyecto actual la disciplina y la coordinación con la Presidencia son las prioridades para garantizar la continuidad de las reformas estructurales.
Este posicionamiento surge en un contexto de intensos debates internos sobre la renovación de cuadros y la estrategia política rumbo a las elecciones estatales de 2027. Al supeditar su continuidad a una petición directa de la presidenta, Luisa María Alcalde traslada la responsabilidad de la decisión al despacho presidencial, cerrando el paso a las corrientes críticas dentro del partido que han cuestionado su gestión en entidades donde las alianzas han flaqueado.
Finalmente, la dirigente recalcó que, mientras no exista una instrucción distinta, seguirá enfocada en la consolidación de los comités de base y en la defensa de la agenda legislativa del gobierno. Esta muestra de lealtad institucional pretende blindar a la cúpula de Morena ante los ataques de la oposición y consolidar un frente unido que evite distracciones políticas en la antesala de los próximos comicios.



