Washington, D.C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que la República Popular China intenta asumir el control operativo y estratégico del canal de Panamá, ante lo cual aseguró que la administración de Washington no permitirá que dicho escenario se concrete.
Durante un discurso público ofrecido en el estado de Dakota del Norte, el mandatario estadounidense fundamentó su postura al recordar el valor histórico y financiero de la vía interoceánica, catalogándola como el proyecto de infraestructura más costoso y rentable que su país ha construido en la historia. Trump criticó la decisión pasada de transferir la administración de la obra al gobierno panameño, señalando que la entrega se realizó de manera simbólica por un dólar y que, de forma inmediata, las autoridades del país centroamericano multiplicaron las tarifas de peaje para las embarcaciones comerciales.
En su intervención, el titular de la Casa Blanca detalló una interacción que sostuvo previamente con una representación en holograma del expresidente Theodore Roosevelt, desarrollada mediante herramientas de inteligencia artificial. Según el relato de Trump, al interrogar a la simulación del mandatario histórico sobre si consideraba la edificación del canal como su mayor logro gubernamental, la respuesta obtenida fue afirmativa.
Desde su regreso a la presidencia en enero de 2025, el gobernante republicano ha reiterado de forma constante la posibilidad de que Estados Unidos retome el control de la ruta marítima, cuya soberanía y operación plena fueron cedidas formalmente a Panamá a finales del año 1999. De acuerdo con los argumentos del ejecutivo estadounidense, la recuperación de la influencia directa en esta vía neurálgica es una medida prioritaria para frenar la expansión comercial y de infraestructura que el gobierno de Pekín mantiene en diversas naciones de América Latina y el Caribe.
La postura presidencial se alinea con las declaraciones emitidas en abril pasado por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien manifestó públicamente la urgencia de que las fuerzas armadas y comerciales de su país garanticen un acceso estratégico y militar no solo al canal de Panamá, sino también a regiones como Groenlandia y el golfo de México, espacios geográficos que la dependencia catalogó como territorios clave para la seguridad nacional de Washington.



