Ciudad de México.- La economía mexicana ingresó a una zona de riesgo para mantener su calificación de grado de inversión soberana debido al creciente deterioro de las finanzas públicas, el aumento de la deuda y el costo financiero del endeudamiento, advirtió Banamex en su Informe sobre la Situación Económica de México correspondiente al segundo trimestre de 2026.
De acuerdo con el análisis de la institución financiera, el déficit fiscal y la trayectoria de las variables macroeconómicas ya encendieron señales de alerta entre las principales agencias calificadoras internacionales. El reporte recuerda que Standard & Poor’s modificó recientemente la perspectiva de la deuda mexicana de estable a negativa, mientras que Moody’s recortó la nota soberana a Baa3, situando al país a un solo peldaño de perder la categoría de inversión.
El análisis detalla que las necesidades de endeudamiento del sector público cerraron el año anterior en un 4.9% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que la deuda pública neta escaló al 52.7% del PIB, su nivel más alto registrado en las últimas cuatro décadas. Para este año, se proyecta que el costo financiero de la deuda alcance los 1.5 billones de pesos —equivalente al 4.1% del PIB—, un rubro que presiona severamente el presupuesto disponible para sectores clave como infraestructura, salud y educación.
Asimismo, el margen fiscal de la Federación se redujo debido a la reactivación de los estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Estos subsidios semanales buscaron mitigar la inflación y contener los precios internacionales del crudo derivados del conflicto en Oriente Medio, manteniendo la gasolina Magna por debajo de los 24 pesos por litro, pero con un costo fiscal estimado en 15 mil 800 millones de pesos en ingresos tributarios no percibidos.
Especialistas financieros advierten que perder el grado de inversión desataría consecuencias profundas, tales como la venta forzosa de bonos mexicanos por parte de fondos internacionales, la exclusión de índices globales de referencia, fuertes presiones sobre el tipo de cambio y un encarecimiento generalizado del financiamiento para empresas, bancos y administraciones locales. Esto ocurre en un entorno de desaceleración, donde Banamex proyecta un crecimiento económico de apenas 1.3% para el cierre del año.
Pese a las vulnerabilidades fiscales detectadas, el informe subraya que México conserva fortalezas estructurales fundamentales, entre las que destacan la plena autonomía del Banco de México (Banxico), un régimen de tipo de cambio flexible y la profunda integración comercial con los Estados Unidos a través del T-MEC. No obstante, estabilizar la deuda y recuperar la confianza de los mercados se perfilan como los retos económicos más urgentes de corto plazo.



