Washington, D.C.- Agentes del Servicio Secreto de los Estados Unidos abatieron a un hombre armado que abrió fuego de manera indiscriminada contra un puesto de control de seguridad en las inmediaciones de la Casa Blanca. El incidente, registrado la tarde de este sábado 23 de mayo de 2026, provocó la activación inmediata de los protocolos de emergencia antiterrorista y el cierre total de los accesos viales en el perímetro gubernamental de Washington D.C.
De acuerdo con el reporte oficial de las corporaciones federales, el agresor se aproximó a una de las garitas de vigilancia perimetral portando un arma de fuego. Al encontrarse a escasa distancia de los oficiales apostados en el sitio, el sospechoso extrajo la pistola y comenzó a disparar contra el personal de seguridad. Los agentes repelieron la agresión armada en el acto, neutralizando y abatiendo al tirador en la escena del intercambio de proyectiles.
La ráfaga de detonaciones, estimada por corresponsales de prensa en un aproximado de 30 disparos, causó pánico entre los reporteros y civiles que se encontraban en el ala norte de la residencia presidencial. Equipos informáticos de cadenas de televisión captaron en transmisiones en vivo el momento en que el personal del Servicio Secreto corrió para evacuar los jardines exteriores y resguardar a los periodistas dentro de la sala de conferencias James Brady.
Voceros de la Casa Blanca confirmaron de manera formal que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, permanecía en el interior del inmueble federal al momento de la agresión y resultó completamente ileso debido a la oportuna respuesta de los anillos tácticos defensivos. No obstante, reportes de las agencias de salud locales indicaron que un civil que transitaba de forma ajena por la acera pública colindante resultó con heridas de bala durante la refriega.
El Departamento de Policía Metropolitana acordonó varias manzanas de la zona centro de la capital estadounidense para facilitar las tareas de inspección de los peritos en balística criminalística. Este ataque armado se suma al clima de alerta nacional tras el reciente intento de magnicidio frustrado el pasado 25 de abril durante la Cena de Corresponsales, manteniendo los perímetros gubernamentales bajo esquemas reforzados de blindaje y vigilancia militarizada.