Ciudad de México.- En un golpe que resuena como un castigo injusto para un estado que impulsa la economía nacional, el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026 deja a Chihuahua al borde del colapso en sectores clave. La diputada federal priista Graciela Ortiz González denunció este jueves un «abandono total» que reduce drásticamente los recursos para salud, infraestructura y cultura, comparados con los niveles de 2018. Con el visto bueno de la Cámara de Diputados tras una maratónica sesión de más de 20 horas, el proyecto aprobado prioriza programas centrales del gobierno federal, pero sacrifica a entidades como Chihuahua, que aporta producción industrial y agraria vital para el país.
La aprobación del PEF, que asciende a 10 billones 114 mil millones de pesos en gasto neto total, se dio en medio de protestas opositoras que acusaron una imposición «a modo» del bloque mayoritario en el Congreso. Mientras el Ejecutivo celebra un crecimiento proyectado entre 1.8% y 2.8% para el PIB nacional, analistas locales advierten que el paquete económico ignora la realidad periférica de estados como Chihuahua, donde los recortes no solo frenan el desarrollo, sino que agravan crisis humanitarias ya en curso. 
Déficits que asfixian el futuro: de la salud al campo, todo en picada
El drama presupuestal para Chihuahua se dibuja en cifras que Ortiz González califica de «devastadoras». En salud, el recorte roza el 99.9% respecto a 2018, un vacío que prácticamente hace desaparecer programas preventivos y deja expuestos a millones de habitantes en un estado donde la demanda de atención médica ya supera la capacidad instalada. La infraestructura, pilar de la conectividad y el crecimiento en una región fronteriza, sufre una merma del 96%, lo que significa menos carreteras, puentes y obras que podrían generar empleo en comunidades olvidadas. La cultura, ese hilo que une identidades en un territorio vasto y diverso, ve evaporarse el 73.8% de sus fondos, condenando festivales, museos y expresiones artísticas a la sombra del centralismo.
No queda indemne el sector agrario, motor de exportaciones chihuahuenses que sostienen mesas en todo México, con una reducción del 63% que amenaza siembras y cosechas en un año de sequías prolongadas. La economía en general pierde el 62% de su impulso federal, mientras que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el ramo forestal cierran la lista con caídas del 50% y 28%, respectivamente. Estos números, extraídos de un análisis comparativo que la legisladora priista presentó en redes sociales, reflejan no solo un ajuste fiscal, sino una desconexión brutal con las necesidades locales. Expertos coinciden: el PEF 2026, aunque evita recortes generales en salud a nivel nacional, sí impone tijeretazos selectivos en entidades opositoras, con Chihuahua recibiendo un 2.9% menos en inversión sanitaria real.
En el piso del Congreso, la discusión del dictamen incluyó mil 733 reservas de la oposición, todas desechadas en un proceso que la diputada panista Claudia Ruiz Massieu describió como «tenso y antidemocrático». El resultado: un presupuesto que fortalece educación y programas sociales en el centro del país, pero relega a Chihuahua a un rol de contribuyente silenciado, pese a su peso en la manufactura automotriz y la agricultura de alto valor.
El precio humano del descuido: sarampión azota a niños en el epicentro del olvido
El abandono presupuestal cobra factura inmediata en la salud pública, donde Chihuahua se ha convertido en el epicentro de un rebrote de sarampión que ha sacudido a México en 2025. Con 89.8% de los contagios nacionales concentrados en su territorio, el estado reporta miles de casos que han derivado en al menos 14 muertes, la mayoría de niñas y niños desprotegidos por la falta de vacunación. Según datos de la Secretaría de Salud, hasta noviembre suman más de 5 mil 160 confirmados a nivel federal, de los cuales 3 mil 490 se ubican en Chihuahua, un porcentaje que roza el 95% y que expertos atribuyen directamente a la erosión de políticas preventivas.
El brote, que cruzó la frontera desde Texas en los primeros meses del año, se propagó como fuego en comunidades rurales donde los módulos de vacunación brillan por su ausencia. «Niñas y niños chihuahuenses pagando las consecuencias del abandono federal», lamentó Ortiz González en su denuncia, recordando que México había erradicado el sarampión en 2020, solo para verlo resurgir por recortes acumulados en vigilancia epidemiológica. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alerta que este repunte, con 10 mil 139 casos en las Américas hasta agosto, amenaza la certificación de eliminación en la región, y Chihuahua paga el costo más alto: 100 municipios afectados y un sistema de salud colapsado que ahora enfrentará un presupuesto fantasmal para 2026.
Autoridades estatales han instalado módulos de contención, pero sin el respaldo federal, las acciones se diluyen en la inmensidad del desierto chihuahuense. El informe diario de la Dirección General de Epidemiología, fechado el 6 de noviembre, subraya la urgencia: más de 4 mil 300 casos acumulados y 17 fallecimientos nacionales, con el norte del país como foco rojo.
La resistencia priista: un voto en contra por el respeto que Chihuahua merece
Frente a este panorama, el Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados levantó la voz con un voto unánime en contra del PEF 2026, posicionándose como baluarte de los intereses regionales. «Chihuahua aporta, produce y trabaja para sostener la economía nacional. El gobierno federal nos abandona, nos castiga y nos olvida», proclamó Ortiz González, quien promete seguir exigiendo recursos justos desde el pleno legislativo. Su llamado resuena en un estado que, pese a los números adversos, mantiene su pulso productivo: exportaciones que superan los 50 mil millones de dólares anuales y una fuerza laboral que no se rinde ante el centralismo.
El presupuesto, calificado por la Coparmex como «preocupante» por no incentivar la economía, deja a Chihuahua en una encrucijada: ¿invertir con deudas locales o esperar un milagro federal? Para la diputada, la respuesta es clara: «Este presupuesto es un revés a los chihuahuenses. Seguiré defendiendo los intereses de Chihuahua y exigiendo respeto y presupuesto digno». En el Congreso, donde los recortes al Poder Judicial y órganos autónomos financiaron incrementos en educación, la batalla por la equidad federativa apenas comienza, con Chihuahua como símbolo de una federación fracturada.



