ATENAS, Grecia.- Una serie de incendios forestales fuera de control impulsados por vientos extremos de hasta 100 kilómetros por hora mantiene en alerta máxima a las autoridades de Grecia. Las llamas, que se originaron en la región de Beocia y se propagaron hacia la región de Ática, avanzan este domingo a escasos 35 kilómetros del centro de la capital, obligando a la evacuación masiva de miles de residentes y turistas.
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, calificó la situación como extremadamente difícil a través de un comunicado difundido en redes sociales. El mandatario señaló que las rachas de viento han superado la capacidad de respuesta de los equipos de emergencia, impidiendo en diversos momentos la operación segura de las aeronaves cisterna y demostrando la gravedad de las condiciones meteorológicas que afectan al país.
El fuego amenaza de manera directa la zona industrial del municipio de Megara y afectó al poblado costero de Porto Germeno, donde se contabilizan decenas de viviendas calcinadas. Autoridades locales reportaron además daños ecológicos severos tras la pérdida de extensas hectáreas de vegetación y bosque virgen que se encontraba en proceso de regeneración.
Las labores de contención han llevado al límite a los cuerpos de bomberos y servicios de rescate. En medio de los operativos desplegados durante los últimos días se han registrado bajas mortales entre el personal de emergencia, además de cuantiosas pérdidas materiales que superan las 16 mil hectáreas de bosques y tierras agrícolas arrasadas a nivel nacional. Las autoridades mantienen el monitoreo continuo ante la persistencia de las ráfagas de viento en la cuenca del Mediterráneo.



