Ceuta, España.- El Gobierno de España anunció la instalación de una barrera flotante de contención de 500 metros de longitud en las aguas limítrofes entre el enclave español de Ceuta y el territorio marroquí. La medida fue adoptada como respuesta de emergencia tras el cruce de cerca de 60 mil personas migrantes en el transcurso de la semana, en lo que representa uno de los episodios de mayor presión fronteriza registrados en la frontera sur de Europa.
El dispositivo técnico consiste en una red de disuasión marítima diseñada para bloquear el paso a nado o en pequeñas embarcaciones en el área de espigones de la playa de Tarajal. De acuerdo con el Ministerio del Interior, la infraestructura busca disuadir las entradas irregulares y dirigir los flujos hacia los puntos de control formal, en medio de un despliegue extraordinario de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La llegada masiva de migrantes saturó de forma inmediata los centros de estancia temporal, los servicios de asistencia sanitaria y los albergues infantiles de la ciudad autónoma. Frente a la magnitud de la contingencia, el Ejecutivo central autorizó la activación de fondos de emergencia y la movilización de unidades del Ejército de Tierra para colaborar en labores logísticas, abastecimiento y resguardo de la línea divisoria.
En el plano diplomático, Madrid entabló conversaciones de alto nivel con las autoridades del Reino de Marruecos para reforzar el patrullaje conjunto en la zona costera e incrementar los procesos de repatriación. Paralelamente, la Comisión Europea anunció el envío de personal operativo de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) para brindar apoyo en la gestión de expedientes y la protección de la frontera exterior del bloque comunitario.



