Washington, D.C.— La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo oficial la imposición de nuevos aranceles de al menos el 10 por ciento a las importaciones provenientes de 60 de sus principales socios comerciales, entre ellos México. La medida responde a los resultados de una investigación de la Sección 301 del Representante Comercial de Estados Unidos sobre la supuesta ineficacia de dichas economías para prevenir e impedir la presencia de trabajo forzoso en sus cadenas de suministro.
De acuerdo con las disposiciones emitidas por la Casa Blanca, los nuevos gravámenes entrarán en vigor a partir del primer minuto del viernes 24 de julio, a las 00:01 horas tiempo de Nueva York. Las autoridades estadounidenses precisaron que la cuota no afectará a las mercancías que ya se encuentren cargadas en embarcaciones y en tránsito hacia territorio estadounidense antes de dicha hora límite.
En la distribución de las tarifas, México quedó integrado en el bloque de una decena de países que han adoptado prohibiciones formales contra el trabajo forzoso o mantienen acuerdos de comercio recíproco, por lo cual enfrentará una tasa del 10 por ciento. En contraste, varias decenas de naciones que no cuentan con este tipo de compromisos normativos estarán sujetas a una tarifa superior, fijada en el 12.5 por ciento.
Esta nueva acción arancelaria representa el esfuerzo más reciente del Ejecutivo estadounidense para reconstruir el marco de protección tarifaria tras los reveses judiciales dictados a principios de año por la Suprema Corte de Justicia contra anteriores decretos de emergencia comercial. No obstante, el decreto establece excepciones para productos considerados estratégicos para la industria estadounidense, incluyendo sectores de insumos clave y la industria automotriz.
Tras el anuncio, la Secretaría de Economía de México matizó el alcance de la medida. El titular de la dependencia, Marcelo Ebrard, aclaró que la imposición de la tarifa del 10 por ciento no altera el estatus de aproximadamente el 80 por ciento de los productos de exportación mexicanos, los cuales continúan amparados por las reglas de origen y la exención arancelaria vigente dentro del marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. Asimismo, el funcionario dio a conocer que el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, había anticipado esta determinación a la presidenta Claudia Sheinbaum durante la reunión bilateral sostenida en Palacio Nacional.



