WASHINGTON, D.C.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este martes que la administración estadounidense y la comunidad internacional no permanecerán indiferentes ante la decisión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de suspender definitivamente las elecciones en Nicaragua, medida que catalogó como una muestra de cobardía ante la voluntad popular.
A través de un comunicado titulado Una llamada a la acción, el jefe de la diplomacia norteamericana reaccionó a los pronunciamientos de Ortega emitidos durante el aniversario de la revolución sandinista. En dicho evento, el mandatario nicaragüense confirmó que no se celebrarán los comicios previstos para noviembre de 2027 y adelantó la implementación de reformas parlamentarias para bloquear de forma permanente la participación de partidos de oposición.
Rubio sostuvo que el anuncio elimina cualquier apariencia de legitimidad democrática en el país centroamericano e incrementa la inestabilidad en la región, lo que representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. Ante esto, el diplomático urgió a la comunidad internacional a coordinar esfuerzos para aislar al gobierno nicaragüense y dejar claro que no podrá mantener relaciones diplomáticas normalizadas mientras mantenga la represión interna.
La postura de Washington se suma a una serie de sanciones y restricciones de visado aplicadas en meses recientes contra funcionarios e instituciones del régimen centroamericano. No obstante, las medidas punitivas y la presión internacional previo al anuncio no impidieron que la administración de Ortega avanzara en el desmantelamiento del sistema electoral, un proceso deteriorado desde los cuestionados comicios de 2021 donde los principales contendientes opositores fueron encarcelados o desterrados.



