GUADALUPE Y CALVO, CHIHUAHUA.- La Fiscalía de Distrito Zona Sur logró la identificación oficial de los dos hombres localizados sin vida el pasado lunes a un costado del tramo carretero que conduce de la comunidad de El Ocote hacia la cabecera municipal de Guadalupe y Calvo. Se trata de Miguel Valenzuela, quien se desempeñaba como pastor de una iglesia cristiana, y su padre, Ángel Valenzuela.
De acuerdo con las indagatorias ministeriales, ambas víctimas tenían su domicilio en la localidad de Yerbitas y habían viajado previamente al poblado de Catedral con el objetivo de adquirir un vehículo. La comunicación con sus familiares se perdió durante el trayecto de regreso, cuando transitaban por la zona serrana hacia su lugar de origen.
El fiscal de Distrito Zona Sur, Guillermo Hinojos Hinojos, detalló que no existía una denuncia formal de desaparición previa, ya que la pérdida de contacto ocurrió en horas recientes a su localización. Las autoridades indicaron que, si bien la línea de investigación principal apunta a la intervención de grupos del crimen organizado que operan en la región, aún no se cuentan con elementos suficientes para determinar si el móvil del doble homicidio está directamente relacionado con la transacción automotriz que acudieron a realizar.
El hallazgo de padre e hijo formó parte de una jornada violenta que dejó un saldo total de seis personas ejecutadas en menos de 12 horas en distintas comunidades del municipio de Guadalupe y Calvo. En un hecho distinto ocurrido la misma tarde, las autoridades localizaron los cuerpos de otros cuatro hombres con vestimenta y equipo táctico en un presunto campamento en la comunidad de Ojo Frío. La Fiscalía General del Estado mantiene operativos permanentes con apoyo del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional para esclarecer estos crímenes y dar con los responsables.



