El Paso, Texas.- El Paso enfrenta las elecciones intermedias del 3 de noviembre con una boleta cargada de cargos federales, estatales, del condado y municipales, en un contexto de alta participación anticipada y debates locales sobre impuestos, frontera y servicios públicos.
Los votantes de El Paso acudirán a las urnas el martes 3 de noviembre en una elección intermedia que incluye la renovación de escaños en el Congreso federal, la legislatura estatal, el cargo de juez del condado, dos puestos de comisionados y cuatro asientos del Concejo Municipal de la ciudad. La votación anticipada, que concluyó el 30 de octubre, registró cifras elevadas. Al cierre de la primera semana se habían emitido más de 95 mil boletas, equivalentes al 18 por ciento del padrón de votantes registrados, un incremento del 78 por ciento respecto al mismo punto del ciclo intermedio de 2022.
El Paso, ciudad fronteriza con una población mayoritariamente hispana, mantiene una inclinación demócrata histórica, aunque el margen se redujo en la elección presidencial de 2024. Las preocupaciones locales se centran en el costo de la vida, los impuestos a la propiedad, la seguridad pública, el comercio transfronterizo y proyectos de desarrollo como centros de datos. La geografía política divide al condado principalmente entre el Distrito 16 del Congreso, que abarca la mayor parte de la ciudad, y porciones del Distrito 23 en el este.
En el Distrito 16, la representante demócrata Veronica Escobar, en el cargo desde 2019 y oriunda de El Paso, busca un quinto mandato. Enfrenta al republicano Adam Bauman, veterano de la Marina y exagente de la Patrulla Fronteriza que ganó la primaria y el desempate republicano. Los pronósticos clasifican la contienda como segura para los demócratas, con proyecciones de márgenes amplios a favor de Escobar. Bauman enfatiza la seguridad fronteriza a partir de su experiencia operativa, mientras Escobar destaca inversiones federales en la región, incluida una clínica de veteranos, y prioridades en salud y economía local. Escobar reportó recaudaciones superiores al millón de dólares en el ciclo, frente a cifras muy menores de su oponente.
El padrón de votantes del condado supera los 540 mil electores. La votación anticipada se concentró en mayores de 45 años, aunque aumentó la participación de jóvenes de 18 a 29 años en comparación con ciclos previos. Las mujeres representaron la mayoría de las boletas anticipadas. Las autoridades electorales reportaron una operación fluida en centros como Bassett Center y otros puntos del condado. El día de la elección las casillas abren de 7 de la mañana a 7 de la noche.
Los resultados determinarán la composición del gobierno local que enfrentará decisiones sobre presupuestos, contratos policiales y proyectos de desarrollo, en un condado que combina el peso demográfico fronterizo con la influencia de las carreras estatales y federales. La alta participación anticipada sugiere que El Paso podría acercarse o superar récords de votación en elecciones intermedias.



