Ciudad Juárez, Chih.- El cierre del cruce de carga comercial por el puente internacional Córdova-De las Américas, conocido como Puente Libre, representaría una opción completamente inviable y un golpe devastador para la economía fronteriza, de acuerdo con estimaciones técnicas y advertencias del sector empresarial e industrial en la región binacional.
Un estudio concluido en agosto de este año establece que la cancelación del paso de unidades pesadas por este punto estratégico ocasionaría pérdidas económicas calculadas en tres mil millones de dólares anuales. La cifra fue respaldada por declaraciones del exadministrador de la aduana, Luis Manuel Terrazas, quien advirtió sobre el impacto crítico que la medida traería para la cadena de suministro entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas.
El peso logístico de esta ruta radica en su ubicación y conectividad directa. Un ejemplo claro de la afectación operativa se observa en el traslado de un tráiler que parte desde los parques industriales ubicados en el área de San Lorenzo, en Juárez, con destino a la zona del aeropuerto de El Paso, un sector donde se concentra el cincuenta por ciento de las bodegas de las empresas maquiladoras. Entre ambos puntos, en línea recta, la distancia máxima es de apenas diez kilómetros.
En contraste, desviar el tráfico de carga hacia otras opciones fronterizas como el cruce de Guadalupe implica un trayecto radicalmente ineficiente. Al no existir una carretera directa, los operadores deben transitar por la carretera Juárez Porvenir, cubriendo una distancia de 52 kilómetros tan solo para llegar a la zona, además de cubrir el pago de cuotas de peaje.
Desde ese punto hasta el aeropuerto de la vecina ciudad texana el recorrido se extiende a 69 kilómetros, lo que obliga posteriormente a realizar el trayecto de regreso bajo las mismas condiciones hacia el parque industrial de origen en Juárez, pagando nuevamente el peaje correspondiente. En total, esto representa un rodeo de 240 kilómetros entre ida y vuelta por cada viaje de carga.
Ante este panorama, la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (Anierm), a través de su delegado Marcelo Vázquez, ha insistido en que las autoridades y los sectores productivos de ambos lados de la frontera mantengan las gestiones para evitar el cierre, recordando que por este puente transitan exportaciones superiores a los 20 mil millones de dólares anuales y que el cruce de carga tiene proyectado operar formalmente hasta el año 2028, tiempo durante el cual se busca consolidar alternativas reales que eviten el colapso logístico regional.



