Coahuayana, Michoacán.- Un estallido de gran magnitud sacudió el mediodía de este sábado el centro de Coahuayana, en la costa de Michoacán, cuando un vehículo cargado de explosivos detonó frente a las instalaciones de la Policía Comunitaria y el Palacio Municipal. El ataque, que autoridades atribuyen al Cártel Jalisco Nueva Generación, causó daños en comercios, viviendas y el Hospital Comunitario cercano, además de generar pánico entre los habitantes de este municipio fronterizo con Colima.
El incidente ocurrió alrededor de las 12 horas sobre la calle Ignacio López Rayón, en la colonia Centro, a escasos metros de la presidencia municipal. Testigos reportaron que hombres encapuchados abandonaron la camioneta momentos antes de la explosión, la cual también involucró el uso de drones para lanzar artefactos incendiarios. La onda expansiva destruyó fachadas de al menos cinco inmuebles, calcinó vehículos estacionados y rompió vidrios en un radio de varias cuadras.
Cinco fallecidos y heridos en atención
La Fiscalía General del Estado de Michoacán elevó a cinco el número de víctimas mortales tras el estallido, superando los reportes iniciales de una persona fallecida y diez lesionados. En el lugar se localizaron los restos de dos individuos dentro de la camioneta detonada, uno de ellos identificado como el probable operador del ataque, quien perdió la vida en el sitio. Otras tres víctimas, todos elementos de la Policía Comunitaria, murieron horas después en centros médicos por la gravedad de sus heridas.
Entre los decesos confirmados están Arcelio Vargas, conocido como «V», y Francisco «J», ambos integrantes de la corporación local. Fuentes federales indicaron que el responsable principal pereció en la explosión, lo que complica la línea de investigación pero no descarta la participación de cómplices. Actualmente, cinco oficiales heridos reciben atención especializada, aunque las autoridades no han detallado su evolución clínica.
Los lesionados, que suman al menos siete según el último corte del Gabinete de Seguridad, responden a los nombres de Óscar Antonio «T», Jordan Oviedo «G», Isidro Valdovinos «C», Mario Filiberto «D», Alexa Guadalupe «L» y Manuel Gómez «C». Diversas unidades de salud, incluyendo ambulancias de Colima, auxiliaron en el rescate inicial, con énfasis en la estabilización de quemaduras y traumas por esquirlas.
Traslados aéreos y apoyo interestatal ante la urgencia
Ante la limitada capacidad de los nosocomios locales, el Gobierno de Michoacán coordinó evacuaciones aéreas para los heridos graves. Helicópteros de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el Ejecutivo estatal partieron desde Morelia hacia la zona, transportando personal médico y equipo de reacción rápida. Los Hospitales Navales de Manzanillo y Lázaro Cárdenas se prepararon para recibir pacientes, con protocolos activados para cirugías de emergencia.
El estado vecino de Colima respondió de inmediato a la solicitud de auxilio del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. Bajo instrucciones de la mandataria Indira Vizcaíno Silva, la Unidad Estatal de Protección Civil envió cinco ambulancias con paramédicos capacitados, provenientes del Centro Regulador de Urgencias Médicas y el municipio de Cuauhtémoc. Estas unidades operan en conjunto con Protección Civil michoacano para evaluar daños estructurales y asistir en traslados terrestres, reconociendo la proximidad geográfica y la magnitud del suceso.
Atribución al CJNG y antecedentes de violencia
Mandos de la Policía Comunitaria señalaron directamente al Cártel Jalisco Nueva Generación como autor intelectual del atentado, en medio de una disputa territorial con grupos rivales como Los Viagras. La zona Sierra-Costa de Michoacán, dedicada a la pesca, el cultivo de plátano y papaya, ha sido escenario de confrontaciones constantes durante al menos cinco años, incluyendo emboscadas y explosiones previas. Un suceso similar ocurrió el 22 de febrero de 2024 en el mismo municipio, también ligado al CJNG tras la captura de líderes locales.
El alcalde Andrés Aguilar describió la situación como «complicada» en una entrevista telefónica, destacando que no se trata del primer incidente de esta naturaleza. «Hemos enfrentado ataques sistemáticos que buscan desestabilizar la presencia institucional», afirmó, al tiempo que solicitó mayor refuerzo federal. El estallido coincide con operativos recientes contra células delictivas en la costa, donde la Secretaría de Marina ha intensificado patrullajes marítimos por rutas de tráfico de cocaína desde Sudamérica.
Despliegue de fuerzas para capturas
La Fiscalía General de la República abrió una carpeta de investigación para identificar y detener a los responsables, ofreciendo apoyo pericial en explosivos a la Fiscalía estatal. Elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina perimetraron la zona, controlando accesos carreteros y recolectando evidencias como fragmentos del vehículo y restos de drones. El Gabinete de Seguridad estatal reportó avances en la verificación de causas, con énfasis en la cadena de custodia de los artefactos detonados.
Raúl Zepeda, secretario de Gobierno de Michoacán, enfatizó la coordinación interinstitucional para restablecer el orden. «El operativo aéreo y terrestre avanza sin contratiempos, con vigilancia activa en puntos estratégicos», precisó en un comunicado. José Antonio Cruz Medina, titular de Seguridad Pública estatal, confirmó que la presencia federal ha permitido contener repercusiones inmediatas, aunque persisten riesgos de represalias. Mientras tanto, el municipio suspendió actividades escolares y comerciales en el perímetro afectado, con brigadas comunitarias alertas ante posibles movimientos delictivos.}