Ciudad de México.- La Universidad Nacional Autónoma de México enfrenta fuertes denuncias por el deterioro de su infraestructura, precariedad laboral y fallas de seguridad que afectan a más de 380 mil estudiantes y miles de trabajadores.
Entre las principales carencias señaladas destacan: edificios con fallas estructurales y falta de mantenimiento, laboratorios y equipos obsoletos, instalaciones deportivas y bibliotecas deterioradas, iluminación deficiente en zonas como los frontones y caminos hacia el metro, sobrecarga de personal académico y administrativo, retrasos en pagos, plazas interinas que se vuelven crónicas, aumento de asaltos, robos, venta de drogas y casos de acoso sexual en Ciudad Universitaria y diversos planteles.
A mitad de camino, las autoridades universitarias han recibido múltiples quejas formales ante la Defensoría de los Derechos Universitarios, pero los resultados han sido limitados, lo que ha generado movilizaciones y comunicados conjuntos de sindicatos y colectivos estudiantiles.
Exigen solución urgente
El vocero del Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM), Alberto Pulido, advirtió que “la grave precariedad e inestabilidad laboral, junto con instalaciones que ponen en riesgo la integridad física, afectan a miles de trabajadores y profesores”.
Por su parte, la vocera estudiantil Renata López, de la Facultad de Arquitectura, denunció que “las deficiencias en seguridad nos obligan a muchos estudiantes a evitar ciertas zonas o faltar a clases por temor, afectando nuestro rendimiento y salud mental”.
Los denunciantes entregaron un pliego petitorio a las autoridades universitarias exigiendo mayor presupuesto para mantenimiento, creación de plazas permanentes, revisión de concursos de oposición y refuerzo inmediato en protocolos de seguridad. La UNAM ha reconocido algunos retos, pero hasta ahora no ha presentado un plan detallado de solución.



