Ciudad Juárez, Chih.- El ingeniero José Luis Rodríguez, exdirector de Obras Públicas del municipio, ha sido contundente y altamente crítico al describir el estado de la infraestructura vial y urbana de Ciudad Juárez, advirtiendo que la situación es mucho más grave de lo que se reconoce públicamente.
Rodríguez Chávez ha denunciado la existencia de aproximadamente 500 mil baches que han dañado severamente el pavimento de calles y avenidas en toda la ciudad. Esta enorme cantidad no es solo resultado del desgaste natural por el intenso tráfico vehicular, el paso de camiones de carga y las condiciones climáticas extremas del desierto, sino principalmente por la ausencia de un mantenimiento preventivo serio durante años y la ejecución de obras de baja calidad en administraciones anteriores.
El exfuncionario ha sido puntual al señalar que muchas de las pavimentaciones y reparaciones realizadas en el pasado se deterioraron rápidamente debido a materiales deficientes, mala ejecución y falta de supervisión. Ha criticado abiertamente la forma en que se han asignado contratos de obra pública, sugiriendo riesgos de adjudicaciones irregulares que priorizan intereses particulares por encima de la calidad y durabilidad de las vialidades.
Según sus declaraciones, este deterioro masivo afecta gravemente la movilidad: aumenta el riesgo de accidentes viales, provoca daños constantes a los vehículos (especialmente a suspensiones y llantas), eleva los costos de mantenimiento para familias y transportistas, y genera pérdidas económicas diarias por el tiempo perdido en tráfico lento y congestionado. Rodríguez enfatiza que las vialidades primarias y secundarias están en condiciones que comprometen la seguridad y la productividad de una ciudad fronteriza con alta actividad industrial y comercial. En sus redes sociodigitales el ex director de Obras Públicas, constantemente se ocupa de estas deficiencias o deterioro urbano.
Problemas estructurales profundos
Más allá de los baches, el exdirector ha alertado sobre fallas graves en el sistema de drenaje pluvial y sanitario, que provocan inundaciones recurrentes en numerosas colonias durante la temporada de lluvias. También ha señalado el rezago histórico en pavimentación de calles en zonas periféricas y de crecimiento irregular, donde miles de familias viven sin infraestructura básica adecuada. Todo ello, dice, es consecuencia de un crecimiento urbano desordenado, sin planeación a largo plazo ni inversión proporcional al ritmo de expansión de la ciudad, que supera el millón y medio de habitantes.
José Luis Rodríguez ha exigido a las autoridades actuales la implementación urgente de un programa permanente de mantenimiento vial, tanto preventivo como correctivo, que utilice materiales de mayor durabilidad y cuente con supervisión técnica rigurosa. Insistió en la necesidad de mayor transparencia en la licitación y asignación de contratos, así como en la activación de mecanismos para reparar daños a terceros causados por el mal estado de las calles.
Sus declaraciones, que coinciden con quejas constantes de vecinos, organizaciones civiles y analistas locales, pintan un panorama de abandono acumulado: pese a anuncios de inversión y campañas de bacheo en años recientes, la infraestructura urbana de Juárez sigue mostrando un deterioro evidente y generalizado. Rodríguez advierte que se trata de un reto estructural profundo que demanda voluntad política real, recursos suficientes y una visión integral de largo plazo, no soluciones temporales ni maquillaje.
El exdirector de Obras Públicas ha posicionado la rehabilitación urgente de las vialidades y servicios básicos como uno de los principales y más urgentes desafíos para cualquier gobierno municipal en Ciudad Juárez. Ignorar esta crisis, enfatiza, solo profundizará la brecha entre las necesidades reales de la población y la deplorable realidad de sus calles.



