Nueva York, EE.UU.- La respuesta iraní al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel ha superado las expectativas de la Casa Blanca y ha generado una crisis energética inesperada, según revela un artículo publicado por The New York Times.
El presidente Donald Trump y sus asesores subestimaron la intensidad de la reacción de Teherán ante el conflicto iniciado a finales de febrero, que Teherán percibe como una amenaza existencial. A diferencia de la Guerra de los 12 Días de junio pasado, Irán ha respondido de forma mucho más agresiva: ha lanzado misiles y drones contra bases militares estadounidenses, ciudades en países árabes de Oriente Medio e Israel, y ha cerrado el estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20 % del petróleo mundial.
Este bloqueo ha provocado un drástico aumento de los precios del crudo y de la gasolina en Estados Unidos, lo que ha obligado a la Administración Trump a improvisar medidas de emergencia para mitigar el impacto económico interno. Entre ellas figuran la evacuación de embajadas en la región y el desarrollo de estrategias rápidas para contener la escalada de costos energéticos, vistos inicialmente como un inconveniente temporal.
El 18 de febrero, diez días antes del ataque, el secretario de Energía, Chris Wright, minimizó los riesgos al afirmar que cualquier alza en los precios del petróleo sería pasajera, citando el precedente de la guerra anterior. Otros asesores compartían en privado esa visión optimista y desoyeron advertencias sobre la posibilidad de que Irán bloqueara el estrecho.La magnitud del error quedó patente cuando Teherán amenazó con atacar petroleros comerciales en Ormuz, lo que paralizó el tráfico marítimo y expuso la ausencia de un plan claro para reabrir la vía de forma segura. El senador Christopher S. Murphy criticó esta falta de previsión como «imperdonable», ya que era totalmente previsible.Fuentes de la Administración consultadas por el diario indican que algunos funcionarios se muestran cada vez más pesimistas ante la falta de una estrategia de salida del conflicto. Sin embargo, no lo expresan abiertamente al presidente, quien ha calificado la operación militar como un «éxito total» en repetidas ocasiones.