Teherán, Irán.— El portavoz del cuartel general central Jatam al Anbia de las Fuerzas Armadas de Irán anunció un cambio en la doctrina de respuesta ante la agresión conjunta de Estados Unidos e Israel, que comenzó el 28 de febrero con ataques que causaron la muerte del ayatolá Alí Jameneí y altos mandos militares.
«Nuestra política de ojo por ojo ha llegado a su fin. Ahora aplicamos una política de golpe tras golpe hasta que sean plenamente castigados y se arrepientan», declaró el vocero, quien advirtió que cualquier buque estadounidense, israelí o de sus aliados hostiles será considerado «objetivo legítimo».
El funcionario enfatizó que los agresores no lograrán reducir los precios del petróleo mediante su presencia en las aguas regionales. «Como anunciamos cuando la guerra se extendió por la región, esperen 200 dólares por barril. Porque el precio del petróleo depende de la seguridad en la región, y ustedes son la fuente de su inseguridad», afirmó.
Además, aseguró que Irán prepara «un golpe mucho más poderoso y devastador» contra sus enemigos. «No pueden salvar a su ejército del atolladero en el que está atrapado. Sus centros y bases vitales arderán, uno tras otro, en el fuego que ustedes han encendido, y arderán una y otra vez», prometió.
La escalada se produce tras el cierre casi total del estrecho de Ormuz por parte de las fuerzas iraníes, ruta por la que transita alrededor del 20 % del petróleo comercializado mundialmente. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) indicó que permitirá el paso a países que expulsen a los embajadores de EE.UU. e Israel.
El conflicto ha generado una volatilidad histórica en los mercados energéticos. El lunes, el barril de crudo superó los 100 dólares y rozó los 120 en las primeras horas, aunque luego retrocedió parcialmente. La crisis ha impulsado al G7 a elaborar medidas para mitigar el impacto, incluyendo discusiones sobre la posible liberación de reservas estratégicas de petróleo, aunque hasta ahora no se ha concretado una acción coordinada.
Tras la muerte de Jameneí, Mojtabá Jameneí, de 56 años, fue designado como su sucesor por la Asamblea de Expertos, en un contexto de intensos bombardeos y respuestas iraníes con misiles balísticos y drones contra Israel y bases estadounidenses en Oriente Medio.