Washington, D.C.— Agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) serán trasladados a partir de este lunes a aeropuertos estadounidenses para apoyar la seguridad en medio de la creciente congestión en las terminales, causada por un bloqueo presupuestal parcial que afecta al Departamento de Seguridad Interior (DHS) desde mediados de febrero.
El presidente Donald Trump anunció la medida en una publicación en redes sociales este domingo por la mañana, donde indicó que los agentes de ICE asistirían a los empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), quienes trabajan sin pago desde hace semanas debido al impasse en el Congreso.
Tom Homan, designado como zar fronterizo de la administración Trump, confirmó en una entrevista con CNN que los agentes de ICE se desplazarán desde sus funciones habituales hacia los aeropuertos, aunque limitados a tareas para las que están capacitados. “No veo a agentes de ICE revisando máquinas de rayos X, porque no están entrenados para eso”, precisó Homan. En su lugar, contribuirán con “seguridad extra”, como monitorear salidas o puntos de control de identificación, para liberar a personal de la TSA y agilizar las filas.
Funcionarios trabajan este domingo en la elaboración del plan operativo, que se ejecutará a partir del lunes, según confirmó Homan. No se han detallado aún el número exacto de agentes ni los aeropuertos prioritarios.
El bloqueo presupuestal se originó el 14 de febrero por la disputa entre republicanos y demócratas en el Congreso respecto a las prácticas del ICE. Los demócratas condicionan cualquier nuevo financiamiento para el DHS a reformas en las operaciones de redadas migratorias, tras la difusión de videos que muestran enfrentamientos violentos. Entre las exigencias figuran la reducción de patrullajes, la prohibición de que los agentes usen máscaras y la obligación de obtener órdenes judiciales para ingresar a propiedades privadas.
Desde el inicio del impasse, más de 300 empleados del DHS han renunciado, según datos oficiales de la agencia. Las ausencias no programadas se han más que duplicado, y algunos agentes han recurrido a segundos empleos o a donaciones. En varios aeropuertos importantes, se han organizado colectas de tarjetas de regalo y despensas de alimentos para el personal de la TSA.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió este domingo en ABC que la situación “empeorará” en los próximos días y que el agravamiento de las demoras podría presionar al Congreso para alcanzar una resolución. “A medida que empeora, creo que eso presiona al Congreso para que llegue a una resolución”, afirmó.
La medida de desplegar agentes de ICE representa una respuesta extraordinaria de la administración Trump ante la crisis en los aeropuertos, en plena temporada alta de viajes, mientras persiste el estancamiento legislativo sobre el financiamiento del DHS.