Washington, D.C.- El presidente Donald Trump anunció la remoción de Kristi Noem como secretaria de Seguridad Nacional, tras semanas de intenso escrutinio legislativo y controversias internas que debilitaron su posición en el gabinete. En su lugar, el mandatario designará al senador de Oklahoma, Markwayne Mullin, quien está programado para asumir las riendas del departamento el próximo 31 de marzo. Noem, por su parte, será reubicada como enviada especial para el Escudo de las Américas, una nueva iniciativa enfocada en la seguridad del hemisferio occidental.
La salida de Noem se precipitó tras una serie de audiencias en el Congreso donde legisladores republicanos cuestionaron duramente su gestión. Entre los puntos más críticos destaca una costosa campaña publicitaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que la presentaba de forma destacada y cuyo financiamiento ha sido señalado por falta de transparencia en las licitaciones. El senador John Kennedy confrontó a la funcionaria por el uso de recursos públicos en esta promoción, mientras que Trump negó públicamente haber tenido conocimiento de dicha campaña, contradiciendo la versión de Noem bajo juramento.
A los problemas financieros se sumaron cuestionamientos sobre la conducta personal de la secretaria y la influencia excesiva de su asesor principal, Corey Lewandowski. Funcionarios del DHS reportaron un ambiente de agotamiento institucional debido a la gestión de Lewandowski, quien fue acusado de microgestionar la agencia y reprender a personal de carrera. Además, la respuesta de Noem ante incidentes fatales que involucraron a agentes federales en Minneapolis y su disputa latente con el zar de la frontera, Tom Homan, terminaron por fracturar la confianza de la Casa Blanca.
El relevo ocurre en un momento de máxima presión sobre la política migratoria y el control fronterizo. Aunque Trump agradeció los resultados de Noem en la frontera, los errores administrativos, como la suspensión temporal y no consultada del precheck de la TSA, aceleraron su salida. Con la llegada de Markwayne Mullin, la administración busca un perfil que recupere el respaldo del Senado y estabilice una de las carteras más sensibles del gobierno federal ante las crecientes críticas de aliados y opositores por igual.