Palm Beach, Florida. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este lunes al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en su residencia privada de Mar-a-Lago, convirtiendo por segundo día seguido el club en el epicentro improvisado de la diplomacia mundial. La visita sigue a la reunión del domingo con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y subraya la mezcla habitual entre lo público y lo privado en la agenda de Trump durante sus vacaciones navideñas.
La jornada transcurrió con un formato similar: fotos iniciales ante la prensa en la entrada de la mansión, un almuerzo prolongado y una reunión bilateral con equipos respectivos, culminando en una conferencia de prensa donde ambos líderes se prodigaron elogios mutuos. Trump destacó que hay “muy pocas diferencias” en sus visiones y metas comunes, mientras Netanyahu calificó el encuentro como “muy, muy productivo”.
Trump insistió en que Hamás debe desarmarse “muy pronto” o enfrentará consecuencias graves, y sugirió que países firmantes de su plan de paz de 20 puntos (impuesto en octubre) podrían intervenir en Gaza para “eliminar” a la milicia si no cumple. Defendió las acciones israelíes en la Franja, afirmando que EE.UU. ayuda mucho a la población gazatí y que Israel “ha cumplido con lo previsto”.
Otro tema clave fue Irán: Trump respaldó ataques israelíes contra misiles balísticos (“absolutamente”) o el programa nuclear (“inmediatamente”), advirtiendo que Teherán será “aniquilado” si se rearma, aunque expresó esperanza en un acuerdo.
Netanyahu, que se reunió antes con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el de Defensa, Pete Hegseth, busca mantener el statu quo en Gaza y Siria (donde Israel ocupa zonas desde el año pasado), desarme de Hezbolá en Líbano y luz verde contra Irán. Trump lo llamó “héroe de guerra” y “el mejor amigo que Israel ha tenido en la Casa Blanca”.
La reunión coincide con la confirmación por Hamás de la muerte meses atrás de su líder en Gaza, Mohamed Sinwar, y su portavoz militar, Abu Obeida. Trump urge avances rápidos en la “segunda fase” de su plan (repliegue israelí y gobierno tecnocrático palestino) antes del aniversario de su regreso al poder el 20 de enero.
Esta es la quinta encuentro presencial entre ambos en 2025, en un contexto de tensiones internas en EE.UU. por el apoyo incondicional a Israel y prioridades “America First”.



