Washington, D.C.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes desde la Casa Blanca que “ahora me encanta Venezuela” y elogió la supuesta excelente colaboración entre su administración y las autoridades que hoy controlan Caracas, en un giro radical de su discurso tras la intervención militar estadounidense del 3 de enero.
“Han estado trabajando muy bien con nosotros”, declaró Trump en rueda de prensa, atribuyendo el cambio a su política de combate al “narcoterrorismo”. El mandatario presentó a Venezuela como un “ejemplo” de éxito en esa cruzada, apenas días después de que fuerzas especiales norteamericanas capturaran al entonces presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores en una operación que incluyó bombardeos masivos en Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira.
La incursión dejó al menos 100 muertos —entre ellos 32 cubanos que custodiaban al mandatario—, según cifras oficiales del Ministerio de Interior, Justicia y Paz venezolano. Maduro y Flores fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos federales.
Trump reveló además una reciente conversación con la líder opositora María Corina Machado, a quien calificó de “mujer muy agradable” y promotora de la intervención militar. “Estamos hablando con ella y tal vez podamos involucrarla de alguna manera”, señaló, dejando entrever posible participación de sectores opositores en la nueva etapa política.
En Caracas, la presidenta encargada Delcy Rodríguez llamó a la unidad nacional frente a “el extremismo que trabaja para dividir al pueblo”. El Gobierno venezolano calificó la acción estadounidense como “gravísima agresión militar” con el objetivo de apoderarse de recursos estratégicos —petróleo y minerales— y quebrar la independencia del país.
Rusia y China exigieron la inmediata liberación de Maduro y Flores, defendiendo el derecho de Venezuela a decidir su destino sin intervención externa. Caracas desmintió categóricamente versiones de supuestas negociaciones previas o traiciones internas, calificándolas como “noticias falsas” destinadas a generar desconfianza en las filas chavistas.
La declaración de Trump profundiza el debate internacional sobre soberanía, legalidad de la intervención y el futuro del poder en Venezuela, mientras Washington avanza en acuerdos energéticos y de transición con el nuevo orden establecido en Caracas.