Ciudad Juárez, Chihuahua.- La noche del jueves, el Salón de la Fama del Deportista Juarense vivió uno de sus momentos más emotivos al recibir a siete nuevos integrantes que, con su talento y dedicación, han puesto en alto el nombre de esta frontera.
Tras un proceso de selección entre 36 candidatos –17 deportistas y 19 entrenadores, promotores, jueces y cronistas–, los 26 cronistas votantes, junto a la regidora Karla Escalante y el director del Instituto Municipal del Deporte, Juan Escalante Suárez, como invitados de honor, decidieron quiénes merecían cruzar la puerta del nicho de los inmortales en la trigésima novena edición correspondiente a 2025.
Los nuevos huéspedes del recinto
El presidente de la asociación, Juan Antonio Saucedo, fue el encargado de anunciar a los galardonados. En la categoría de deportistas ingresaron Alberto Molina, destacado en el boxeo; Jaime García, figura del baloncesto, y Óscar René Villalobos, referente del atletismo.
En el apartado de entrenadores y jueces, el reconocimiento fue para Rodrigo Mitre, entrenador de luchas asociadas; Marco Germán Calvo, juez internacional de judo, y Aarón Catarino Cruz, formador de generaciones en voleibol. Completó la lista Jorge Mora Villa, seleccionado directamente por la presidencia del Salón por su trayectoria excepcional.
El auditorio vibró con la presencia de medallistas olímpicos, centroamericanos y ex boxeadores profesionales que llenaron de orgullo la velada. Cada vez que se mencionaba un nombre histórico del deporte local, el público respondía con aplausos prolongados y gritos de reconocimiento.
Juan Antonio Saucedo aprovechó el micrófono para agradecer el respaldo constante del presidente municipal, Cruz Pérez Cuéllar, y del director del Instituto Municipal del Deporte, Juan Carlos Escalante, quienes han mantenido su compromiso con el desarrollo deportivo de la ciudad.
Con estos siete nuevos miembros, el Salón de la Fama del Deportista Juarense fortalece su misión de preservar la memoria de quienes han llevado el nombre de Ciudad Juárez a los podios nacionales e internacionales.
La ceremonia cerró entre abrazos, lágrimas de emoción y el compromiso tácito de seguir escribiendo la historia del deporte fronterizo, una generación tras otra.



