Ciudad de México. – La presidenta Claudia Sheinbaum abrió este miércoles su conferencia matutina con un enérgico llamado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para que intervenga en la escalada de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, y evite “cualquier derramamiento de sangre”.
Las declaraciones de la mandataria mexicana responden directamente al anuncio del presidente estadounidense Donald Trump, quien el martes ordenó un “bloqueo total y completo” de todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela. Esta medida intensifica la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, tras la reciente incautación del buque Skipper y la designación del régimen venezolano como “organización terrorista extranjera”.
“Más allá de las opiniones sobre el régimen de Venezuela y la presidencia de Maduro, la posición de México siempre debe ser ‘no’ a la intervención, ‘no’ a la injerencia extranjera, solución pacífica de los conflictos y diálogo por la paz”, enfatizó Sheinbaum, alineándose con los principios constitucionales de no intervencionismo y autodeterminación de los pueblos.
La presidenta criticó la inacción de la ONU –“no se le ha visto asumir su papel”– y ofreció a México como sede para un eventual diálogo diplomático entre las partes. “Podemos ser un punto de reunión si así lo consideran, o buscar mediadores que eviten cualquier conflicto en la región”, propuso. Además, rechazó los bloqueos unilaterales, argumentando que “dañan a los pueblos” más que a los gobiernos, y recomendó a los mexicanos en Venezuela acercarse a la embajada.
El llamado coincide con la salida del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, de Venezuela, un día antes, tras ser declarado persona non grata y cerrar su oficina en Caracas por falta de cooperación.
Sheinbaum negó haber conversado recientemente con Maduro, pero insistió en que la crisis regional requiere soluciones multilaterales urgentes para preservar la paz en América Latina.