Chihuahua, Chih.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo inscribe en su agenda federal una intensa gira de tres días por Chihuahua, que arranca este viernes con el pulso de la justicia social y el desarrollo comunitario, en un estado donde las deudas históricas con los pueblos originarios se convierten en promesas concretas de transformación. Desde la base militar de Santa Gertrudis en Saucillo hasta las alturas de la Sierra Tarahumara y los barrios fronterizos de Ciudad Juárez, Sheinbaum busca no solo supervisar avances, sino tejer alianzas que fortalezcan el «segundo piso» de la Cuarta Transformación, priorizando la restitución de tierras y la equidad educativa en regiones marcadas por la marginación.
El periplo comienza esta tarde en Santa Gertrudis, donde la mandataria encabezará actividades militares y agrarias, enfocadas en la implementación de programas federales que impulsan la seguridad y el bienestar rural. «Es una zona que me ha platicado mucho el general secretario; vamos a conocerla y ya después les platicamos cómo es», comentó Sheinbaum durante su conferencia matutina del jueves, revelando un interés personal por los detalles operativos que podrían redefinir la presencia del Estado en el norte. Este arranque militar se enlaza directamente con el corazón indígena de la gira: el sábado 13, en la remota comunidad de Santa Tulita, municipio de Guadalupe y Calvo, la presidenta dará seguimiento al Plan de Justicia de los Pueblos de la Sierra Tarahumara, una iniciativa que ya ha devuelto tierras ancestrales a comunidades rarámuri y ódami en visitas previas, como las de Mogótavo en diciembre de 2024 y Baborigame en mayo de este año.
Allí, rodeada de líderes tradicionales y representantes comunitarios, Sheinbaum detallará progresos en infraestructura, seguridad alimentaria y autosuficiencia, reiterando su compromiso con una agenda que reconoce la autonomía cultural y territorial de los pueblos originarios. Esta tercera incursión en la sierra no es mera formalidad; surge como respuesta a desigualdades persistentes, donde la devolución de tierras se erige como pilar para reducir brechas que han aislado a estas comunidades por generaciones. La delegada de Bienestar en Chihuahua, Mayra Chávez, subrayó que el viaje también impulsará la restitución de predios a pueblos originarios, un eco de las acciones que han posicionado a Chihuahua como epicentro de la política indígena nacional.
El telón de la gira cae el domingo en Ciudad Juárez, la frontera que Sheinbaum ha visitado ya en cuatro ocasiones como presidenta, y que ahora acoge la culminación educativa de su recorrido. La mandataria inaugurará el primer Centro de Educación y Cuidado Infantil (CECI) listo para operar, un espacio diseñado para respaldar a las mujeres trabajadoras de la maquila, y recorrerá una preparatoria en desarrollo cerca de su residencia temporal en la ciudad. Estas obras, parte de un paquete que incluye 62 CECI en todo el estado, responden a una deuda histórica con las familias fronterizas, donde casi un millón de chihuahuenses reciben programas sociales con una inversión de 25 mil 607 millones de pesos. «Para saldar una deuda histórica con las mujeres de la maquila», ha enfatizado Sheinbaum, vinculando estos avances a su visión de equidad que trasciende lo local para impactar la productividad y la cohesión social
Esta visita, la quinta de Sheinbaum a Chihuahua en funciones y electa, llega en un momento de consolidación para su administración, donde cada parada no solo mide logros, sino que siembra expectativas de un norte más justo. Mientras el sol se pone sobre la sierra y la frontera, la presidenta deja claro que su paso por Chihuahua no es efímero: es el hilo conductor de un gobierno que apuesta por el arraigo y la inclusión, transformando promesas en realidades palpables para quienes han esperado demasiado.
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...
Relacionado