Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este miércoles la iniciativa de reforma electoral que enviará al Congreso de la Unión el próximo lunes 2 de marzo. El proyecto mantiene los ejes centrales anunciados desde el inicio de su administración, pese a la resistencia de sus aliados, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), cuyos votos son indispensables para alcanzar la mayoría calificada requerida en el Legislativo.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, detalló la propuesta durante la conferencia matutina en Palacio Nacional. La iniciativa se estructura en diez puntos y cuatro ejes principales, entre los que destacan la modificación de la representación proporcional en el Congreso, la reducción del gasto electoral, el fortalecimiento de la fiscalización, el voto de mexicanos en el extranjero, la revisión de tiempos en radio y televisión, la regulación del uso de inteligencia artificial en campañas, mejoras en los cómputos electorales y mecanismos de participación ciudadana. Además, refuerza la prohibición del nepotismo en el ámbito electoral y elimina la reelección consecutiva inmediata para todos los cargos de elección popular a partir de 2030.
En la Cámara de Diputados se conservan los 500 integrantes: 300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional. Sin embargo, cambian las reglas de asignación: 97 curules para candidatos que no ganaron pero obtuvieron los mejores resultados en su partido, 95 por votación directa en circunscripciones con paridad garantizada y ocho para mexicanos residentes en el extranjero. En el Senado, se eliminan los plurinominales y se reduce la integración a 96 escaños: 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría.
La reforma plantea una reducción del 25 por ciento en el financiamiento público a los partidos políticos y en el gasto general del sistema electoral, lo que impacta al Instituto Nacional Electoral (INE), los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) y los tribunales. Se prevé una reestructuración del INE con órganos temporales para organizar elecciones y consultas, se elimina su facultad de designar o remover consejeros de los OPLES y se recortan sueldos y prestaciones de altos funcionarios electorales.
La presidenta Sheinbaum defendió la iniciativa como un compromiso directo con la ciudadanía. “La vamos a mandar; es un compromiso de la presidenta con el pueblo. Quien la quiera apoyar, bien; quien quiera mantener el privilegio de las listas, la gente los va a señalar, cualquiera que sea el partido político”, afirmó en respuesta al rechazo de PVEM y PT a los cambios en financiamiento y representación proporcional.
Pablo Gómez, encargado de la comisión presidencial para la reforma, enfatizó la necesidad de revisar el gasto en procesos electorales, especialmente en periodos sin comicios, y acabar con la “hipertrofia” de los organismos administrativos electorales.
La propuesta llega en medio de tensiones internas en la coalición oficialista, ya que los aliados mantienen su oposición a los puntos clave que consideran amenazan su operación política. El debate legislativo inicia en la Cámara de Diputados, prevista como cámara de origen, aunque aún no se cuenta con los votos necesarios para su aprobación constitucional.