Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum pasa tres días de vacaciones navideñas en Acapulco con su familia, un gesto simbólico para promover la recuperación turística del puerto guerrerense, devastado por los huracanes Otis (2023) y John (2024).
El Gobierno federal invirtió 7,500 millones de pesos en rehabilitar infraestructura, como la Costera Miguel Alemán. Sheinbaum designó a Sebastián Ramírez para coordinar los trabajos y ha visitado el puerto ocho veces oficialmente. Días antes, invitó a los mexicanos a visitar Acapulco, que “está de pie y con los brazos abiertos”.
La gobernadora Evelyn Salgado celebró la visita como señal de estabilidad. Esta semana, la ocupación hotelera alcanza alrededor del 74%, reflejando una recuperación gradual, aunque persisten desafíos como la inseguridad por disputas entre cárteles y la desigualdad en comunidades afectadas.
A diferencia de Andrés Manuel López Obrador, quien evitó visitas públicas tras Otis por temor a críticas, Sheinbaum optó por presencia directa. Acapulco, otrora paraíso de celebridades como Elvis Presley y Elizabeth Taylor, busca revivir su época dorada. El turismo, principal fuente de empleo, apuesta por esta promoción presidencial para atraer visitantes y superar las secuelas de los desastres naturales y la violencia.



