Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desmontó este jueves el supuesto «relanzamiento» del Partido Acción Nacional (PAN), al que describió como el mismo ente corrupto de siempre, ahora bajo el mando de Jorge Romero, señalado como cabecilla de un cártel inmobiliario en la Ciudad de México. En su conferencia matutina desde Palacio Nacional, la mandataria criticó los intentos del blanquiazul por aliarse con Movimiento Ciudadano (MC) para formar un «MCPAN», presentándolo como una maniobra desesperada tras la supuesta «muerte» del PRI, en busca de una alternativa opositora que, según ella, no cambia la esencia neoliberal y corrupta del pasado.
La alternancia un «engaño» al pueblo
Sheinbaum evocó la llegada de Vicente Fox al poder en 2000, cuando la alternancia prometía un cambio verdadero, pero terminó en un fraude al electorado. «Fox engañó al pueblo cuando dijo que ‘iba a haber cambio’, esa fue su consigna. Y lo engañó, porque gobernó igual, igual, representaban los mismos intereses. El mismo equipo incluso en muchas áreas, el mismo modelo económico y la corrupción. Y el pueblo: abandonado, olvidado», enfatizó la presidenta. Remarcó que los seis sexenios del llamado «PRIAN» –una fusión de PRI y PAN en su visión– fueron neoliberales y corruptos, con 36 años de gobiernos que priorizaron intereses privados sobre el bienestar social.
Desde el PAN, el dirigente Jorge Romero rechazó de plano las acusaciones de Sheinbaum, calificándolas de «calumnias desesperadas» para desviar la atención de los problemas actuales del gobierno federal. En un comunicado, Romero afirmó que el relanzamiento del partido busca una «verdadera alternativa democrática», no un cártel inmobiliario, y exigió pruebas concretas sobre las supuestas redes de sobornos en alcaldías como Benito Juárez. «El PAN se renueva con propuestas para el México del futuro, no con ataques personales del pasado», declaró, al tiempo que anunció acciones legales contra las imputaciones presidenciales.
Acusaciones directas contra Romero
La jefa del Ejecutivo federal apuntó directamente a Romero como figura central en esquemas de corrupción inmobiliaria, donde autoridades panistas en la capital habrían permitido construcciones ilegales a cambio de sobornos en efectivo y especie, como departamentos. «Se quieren lavar la cara, ¿no?, pero todos representan lo mismo», ironizó Sheinbaum, aludiendo a excesos durante gestiones panistas, como la proliferación de edificios irregulares en Benito Juárez y la «guerra contra el narco» impulsada por Felipe Calderón. Postuló que el PAN, pese a su relanzamiento, sigue en contra del apoyo popular y defiende intereses elitistas, oponiéndose a la Cuarta Transformación.
Movimiento Ciudadano, posible aliado en la ecuación «MCPAN», emitió una reacción tibia a través de su coordinador en el Senado, Ricardo Anaya, quien evitó respaldar directamente al PAN pero fustigó el discurso de Sheinbaum como «divisivo y autoritario». «No buscamos alianzas con corruptos, sino con ciudadanos honestos; el gobierno confunde crítica con conspiración», señaló Anaya en redes sociales. Fuentes internas de MC indicaron que evalúan coaliciones con cautela, priorizando agendas locales sobre narrativas nacionales polarizadas, aunque no descartaron acercamientos para 2027.
Sheinbaum enmarcó el panorama político como un choque binario: continuar la Transformación o volver a la corrupción bajo nuevos nombres. «Son dos proyectos, aunque le quieran cambiar ahora de nombre: que siga la Transformación o regresar a la corrupción», concluyó, urgiendo a la ciudadanía a discernir entre promesas vacías y acciones concretas por el pueblo. Sus declaraciones, en un contexto de precampañas y tensiones postelectorales, avivan el debate sobre la viabilidad de una oposición unificada frente al morenismo.



