Rio de Janeiro, Brasil.- El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, entregó este viernes de manera simbólica las llaves de la ciudad al Rey Momo, marcando el inicio oficial de cinco días de festividades ininterrumpidas. Danilo Vieira, un carioca de 30 años coronado como el monarca de la alegría de este año, tiene ahora la misión de presidir los desfiles y fomentar el júbilo entre los millones de asistentes que transforman por completo la dinámica social de la metrópoli sudamericana.
Se estima que aproximadamente 6 millones de personas participarán en las celebraciones, las cuales se dividen entre los multitudinarios grupos callejeros conocidos como blocos y los majestuosos desfiles en el Sambódromo. Este año, las escuelas de samba presentan temáticas que rinden homenaje a la fallecida compositora Rita Lee, a las comunidades negras de la Amazonía y a la labor de las trabajadoras sexuales, tras meses de preparación en diseño de carrozas y vestuarios.
La seguridad se ha convertido en un tema prioritario para las autoridades locales debido a un reciente incremento en la incidencia de robos grupales. Para mitigar riesgos, el Ayuntamiento desplegó un operativo especial de 1,100 agentes de la guardia municipal y la secretaría de orden público, quienes vigilarán las zonas de mayor concentración de personas. Adicionalmente, se instalaron módulos especializados de apoyo para prevenir y atender casos de violencia contra las mujeres.
Durante su coronación, el Rey Momo destacó que, más allá de la fiesta, el Carnaval es un motor de inclusión que «cura y lleva alegría a todas las razas». Mientras Río acapara los reflectores internacionales, las celebraciones se replican en todo Brasil, con festividades destacadas en la ciudad colonial de Olinda y desfiles organizados por comunidades en el corazón de la selva amazónica, consolidando la festividad como el fenómeno cultural más importante del país.