Chihuahua, Chih.- El estado enfrenta un retroceso en su actividad productiva que amenaza la competitividad regional, la atracción de nuevos capitales y la estabilidad laboral, de acuerdo con un diagnóstico presentado por el diputado federal y dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional, Álex Domínguez.
Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía revelan una contracción anual de 2.9 por ciento en el sector industrial del estado, indicadores que evidencian una desaceleración en rubros estratégicos para la economía local. Entre los sectores más afectados destacan la industria de la construcción con un desplome de 8.9 por ciento, el suministro de electricidad, agua y gas con una caída de 6.8 por ciento, y el sector manufacturero con una disminución de 1.3 por ciento.
El legislador priista atribuyó esta tendencia negativa a tres cuellos de botella estructurales. En primer lugar, señaló el déficit de infraestructura eléctrica y la falta de gestiones eficaces ante la Comisión Federal de Electricidad, situación que limita la expansión de las plantas actuales y frena la llegada de proyectos de inversión. En segundo término, advirtió sobre la escasez de obra pública e infraestructura hidráulica, elementos indispensables para respaldar el crecimiento urbano e industrial. Finalmente, apuntó hacia la pérdida de dinamismo en la manufactura, un fenómeno presionado por la política proteccionista impulsada desde Estados Unidos y la incertidumbre en torno a las revisiones comerciales.
Frente a este panorama, Domínguez enfatizó que la falta de suministros básicos como energía y agua, sumada a la carencia de obras de apoyo y de certidumbre en los acuerdos internacionales, reduce de manera directa las oportunidades de empleo para los chihuahuenses.
Como solución ante el deterioro económico, el dirigente partidista planteó la necesidad de blindar la posición del estado de cara a la inminente revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. Para ello, sugirió articular una estrategia coordinada que involucre al gobierno estatal, a los municipios, a los sectores industrial y académico, a la cúpula empresarial y a los representantes populares, con el propósito central de garantizar infraestructura suficiente, retener los capitales ya instalados y asegurar nuevos flujos de inversión productiva en la entidad.



