Ciudad de México.- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y la Diócesis de Saltillo confirmaron el retiro temporal de sus funciones ministeriales del obispo Hilario González García, luego de que circularan imágenes y testimonios que lo ubican al interior del centro nocturno Hong Kong, un conocido establecimiento de la zona de tolerancia en Tijuana, Baja California. La decisión se tomó de común acuerdo con la Nunciatura Apostólica para permitir una investigación interna sobre el comportamiento del prelado, quien se encontraba en la ciudad fronteriza presuntamente para asistir a un encuentro de pastoral.
De acuerdo con los reportes generados en el lugar, el obispo fue identificado por asistentes y empleados del establecimiento el pasado fin de semana. Aunque inicialmente se manejó con discreción, la difusión de material audiovisual en redes sociales obligó a las autoridades eclesiásticas a emitir un pronunciamiento oficial. La Diócesis de Saltillo indicó que, durante este proceso, el obispo permanecerá en un periodo de reflexión y retiro, mientras que la administración diocesana quedará a cargo de un vicario general para no interrumpir las labores pastorales en Coahuila.
El caso ha generado diversas reacciones dentro de la comunidad católica y la opinión pública nacional. Mientras algunos sectores de la feligresía exigen una aclaración directa por parte del obispo González García, otros han pedido esperar a que el proceso canónico determine si existió una falta grave a los votos de castidad y decoro que rigen a los altos jerarcas de la Iglesia. Por su parte, la gerencia del centro nocturno no ha emitido declaraciones oficiales, apegándose a sus políticas de privacidad hacia los clientes, aunque se confirmó que el prelado ingresó al sitio sin escoltas ni vestimenta clerical.
Este incidente ocurre en un momento de escrutinio para la jerarquía católica en México respecto a la congruencia entre la vida privada de sus ministros y el mensaje moral que difunden. La investigación de la Santa Sede podría derivar en sanciones administrativas permanentes o en la restitución de sus facultades si se determina que no hubo violación a las normas eclesiásticas. Hasta el momento, el obispo Hilario González no ha emitido mensajes personales y se mantiene en una ubicación no revelada por seguridad y respeto al proceso.