Ciudad de México.- La presidenta nacional del partido Morena, Ariadna Montiel Reyes, lanzó una severa crítica en contra de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, a quien calificó de traidora a la patria y acusó de promover abiertamente la intervención extranjera en territorio nacional. El enérgico pronunciamiento de la dirigente oficialista surge como respuesta directa al mensaje institucional emitido horas antes por la mandataria chihuahuense, escalando de manera inédita la confrontación política entre el partido en el poder y los liderazgos de oposición en la frontera norte.
Desde la perspectiva del análisis político y periodístico, la reacción de la dirigencia nacional de Morena busca desarmar el cuestionamiento estructural que la gobernadora de Chihuahua lanzó contra la política de seguridad federal. Montiel Reyes impugnó de manera categórica la calidad moral de Campos Galván para emitir emplazamientos a la titular del Ejecutivo Federal, sosteniendo que la postura de la mandataria panista violenta los principios constitucionales de soberanía nacional al justificar o sugerir la viabilidad de incursiones operativas o militares por parte de agencias de los Estados Unidos en suelo mexicano bajo el argumento de combatir al crimen organizado.
El eje discursivo de la líder morenista trasladó el debate del terreno de la cooperación bilateral al ámbito del nacionalismo defensivo, argumentando que el verdadero entreguismo consiste en invocar el arbitrio de tribunales o fuerzas armadas de un gobierno extranjero para resolver problemáticas de índole interna. Asimismo, la respuesta partidista incorporó un componente de fiscalización local, reprochando a la gobernadora de Chihuahua mantener un estado con elevados índices de violencia delictiva, mientras de manera paralela se ausenta de sus responsabilidades institucionales y abandona la conducción de la administración estatal por periodos prolongados bajo el amparo de reformas legales recientes.
Con este posicionamiento, el oficialismo cierra filas para contener las implicaciones políticas del expediente Sinaloa y blindar la narrativa gubernamental de cara a las presiones internacionales por la revisión del tratado comercial. Al tipificar las advertencias económicas y de seguridad de la mandataria chihuahuense como un acto de promoción de la intervención extranjera, Morena busca neutralizar las demandas de extradición y la exhibición de la infiltración delictiva en las estructuras locales, encapsulando la disputa en una confrontación ideológica sobre la defensa del Estado de derecho frente a los intereses de la seguridad nacional estadounidense.



