Ciudad de México.- Tras tres días de suspensión, las actividades de inspección y exportación del aguacate michoacano hacia Estados Unidos comenzaron a reactivarse de manera gradual, luego de que la embajada estadounidense y las autoridades federales mexicanas alcanzaran un acuerdo estratégico en materia de seguridad.
La paralización temporal del comercio del fruto, conocido popularmente como el oro verde, se originó a mediados de semana a raíz de una alerta emitida por la legación diplomática norteamericana ante riesgos detectados para su personal. La medida de presión obligó al retiro temporal de los inspectores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), quienes vigilan las huertas y empacadoras locales para cumplir con las normativas sanitarias y fitosanitarias de importación.
Como respuesta inmediata a la crisis comercial, el gobierno federal mexicano dispuso el despliegue de más de 1,500 elementos operativos integrados por la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional en puntos estratégicos del estado de Michoacán. Este robustecimiento del estado de fuerza se coordinó tras las tensiones de seguridad desatadas tras la captura de operadores delictivos vinculados a la extorsión en la franja productora.
Con base en la nueva evaluación de riesgos y la presencia militar permanente, la embajada de Estados Unidos confirmó la reactivación parcial de las labores de verificación oficial. Estas tareas de supervisión se restablecieron en municipios clave de la agroindustria como Tancítaro, Uruapan, Tacámbaro y el corredor que conecta a Morelia con Pátzcuaro.
Por su parte, la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) informó la liberación paulatina de aproximadamente nueve mil toneladas del fruto que se encontraban listas para su internación en el mercado estadounidense, el cual absorbe cerca del 90 por ciento de las ventas internacionales del producto mexicano. Representantes del sector agrícola y autoridades diplomáticas coincidieron en que la continuidad de la cadena de suministro es prioritaria para la estabilidad económica bilateral, por lo que las operaciones continuarán bajo monitoreo constante de las condiciones de seguridad en la región.



