CIUDAD DE MÉXICO. — Con la voz aún cargada de emoción y tras superar un linfoma cerebral primario que lo obligó a cancelar su gira en 2025, el cantante español Raphael regresó al escenario mexicano y contuvo las lágrimas durante su concierto del miércoles en el Auditorio Nacional.
Ante un lleno total, el Divo de Linares ofreció un recorrido por más de seis décadas de carrera, interpretando éxitos como “Yo sigo siendo aquel”, “Digan lo que digan” y “Mi gran noche”, además de versiones en español de clásicos de Édith Piaf como “Padam Padam”, “La vie en rose” y “Hymne à l’amour”.
El momento más emotivo llegó con “Los hombres lloran también”, cuando Raphael luchó por contener el llanto al entonar los versos “Y aunque sea cobardía / Cuando se ha querido bien / Se diga lo que se diga / Los hombres / Lloran también”.
“Para mí un verdadero placer estar de vuelta en esta maravillosa ciudad como es México, que desde el comienzo de mi carrera hace ya unos años, siempre ustedes conmigo han sido absolutamente maravillosos”, expresó el artista, quien recibió una ovación antes de interpretar la tradicional “La llorona”, tema que dijo le ha dado “mucha suerte”.
Vestido con su característica camisa y pantalón negro, Raphael permaneció de pie casi todo el concierto, aunque se sentó brevemente en una silla ejecutiva colocada en el centro del escenario. Su voz, menos potente que en años anteriores, mantuvo la expresividad y la nitidez que lo caracterizan.
El artista, nombrado Persona del Año de La Academia Latina de la Grabación en 2025, también incluyó el vals argentino “Que nadie sepa mi sufrir” (popularizado como “Amor de mis amores”).Con más de 60 años de trayectoria, más de 70 millones de discos vendidos y reconocimientos que incluyen 300 discos de oro, 50 de platino y uno de uranio, Raphael demostró una vez más su conexión especial con el público mexicano.El cantante de 82 años, que cumplirá 83 en mayo, tiene programada una segunda función este fin de semana en el mismo recinto.