WASHINGTON, D.C.- Las relaciones entre la Casa Blanca y la Santa Sede atraviesan uno de sus peores momentos en décadas, después de que el presidente Donald Trump lanzara duras críticas contra el papa León XIV, el primer pontífice nacido en Estados Unidos, y descartara tajantemente pedirle disculpas.
El conflicto estalló el pasado martes, cuando León XIV expresó su preocupación por los conflictos internacionales y las políticas migratorias de Washington, en declaraciones interpretadas como un velado reproche al Gobierno estadounidense.
En respuesta, Trump cuestionó duramente el liderazgo del pontífice. “No estaría en el Vaticano si yo no fuera presidente”, afirmó el mandatario, sugiriendo que la elección de León XIV como papa fue una “sorpresa” motivada por su origen estadounidense para mejorar las relaciones con su Administración.
El presidente calificó al papa de “débil en el crimen” y “terrible en política exterior”, lo acusó de alinearse con la izquierda política y de comportarse más como un “dirigente político” que como líder religioso. Además, aseguró que el pontífice tiene “un problema” con el hecho de que en Estados Unidos se crea en la “ley y el orden”.
Consultado sobre si pensaba disculparse, Trump fue rotundo: “No hay nada por lo que disculparse”.
Por su parte, León XIV respondió con mesura pero firmeza. “Seguiré manifestándome enérgicamente contra la guerra”, declaró, al tiempo que defendió su rol como promotor de la paz, el diálogo y las relaciones multilaterales. “No considero que mi papel sea político, ni el de un político”, subrayó, citando el mensaje evangélico de “Bienaventurados los pacificadores”.
El papa insistió en que “hay demasiadas personas sufriendo en el mundo hoy en día” y “demasiadas personas inocentes están siendo asesinadas”, por lo que alguien debe “alzar la voz” para señalar “que hay una mejor manera”.
La polémica ha generado reacciones internacionales. El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, condenó las declaraciones de Trump y expresó su solidaridad con el papa: “En nombre de la gran nación de Irán, condeno el insulto dirigido contra usted”, escribió, y calificó de “inaceptable” cualquier “profanación de Jesús, el profeta de la paz y la hermandad”.
Desde Europa, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió al pontífice con un mensaje en la red social X: “‘Quien siembra vientos, recoge tempestades’. Mientras algunos siembran el mundo de guerras, León XIV siembra la paz, con valentía y coraje”.
También la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó de “inaceptable” el ataque verbal de Trump y recordó que “el papa es la cabeza de la Iglesia católica, y es correcto y normal que pida la paz y condene toda forma de guerra”.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Vaticano han anunciado medidas concretas para rebajar la tensión entre ambas partes.