El actor Robert De Niro y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron un nuevo enfrentamiento público luego de que el intérprete calificara al mandatario como el enemigo de este país durante una entrevista en el podcast The Best People. De Niro, de 82 años, advirtió que el movimiento MAGA pretende monopolizar los símbolos patrios y llamó a la movilización ciudadana en las próximas elecciones de mitad de mandato, asegurando que el republicano va a arruinar el país si no se le detiene en las urnas.
La respuesta de Trump no se hizo esperar a través de su red social, Truth Social, donde tachó al ganador del Oscar de ser una persona mentalmente inestable, enferma y demente. El presidente afirmó que el actor posee un coeficiente intelectual extremadamente bajo y lo comparó despectivamente con la comediante Rosie O’Donnell, sugiriendo que las críticas del protagonista de El Padrino II rozan lo delictivo.
Este cruce de declaraciones se suma a un historial de confrontaciones que data de la primera administración de Trump. De Niro ha mantenido una postura crítica persistente, desde su participación en protestas a las afueras de los juzgados en Nueva York durante el juicio por el caso Stormy Daniels, hasta discursos en entregas de premios y ceremonias universitarias donde ha instado a los jóvenes a detener lo que describe como una comedia trágica y estúpida en la política estadounidense.
Por su parte, el mandatario ha utilizado este conflicto para arremeter simultáneamente contra legisladores demócratas, reforzando su retórica contra quienes cuestionan los logros de su gestión presentados en el reciente discurso del Estado de la Unión. La disputa ocurre en un momento de alta polarización, mientras el sector artístico y el ala política conservadora intensifican sus estrategias de cara a los procesos electorales de 2026.
Hollywood respalda a De Niro
Varias figuras de la industria del cine han manifestado su respaldo a Robert De Niro tras los ataques del presidente Trump, destacando una vez más la división política en Kollywood. entre las reacciones más notorias se encuentran las siguientes:
La actriz Barbra Streisand publicó en sus plataformas digitales que la retórica del mandatario contra un ícono del cine es un intento de desviar la atención de los problemas reales del país, calificando las palabras de Trump como un abuso de poder mediático. por su parte, el director Rob Reiner, conocido por su activismo político, instó a sus colegas a no dejarse intimidar por los calificativos de demente o inestable, señalando que la libertad de expresión es un pilar que los artistas deben defender con mayor fuerza en este periodo.
En contraste, un sector minoritario de actores alineados con el movimiento MAGA, encabezado por figuras como Jon Voight, defendió la postura del presidente. Voight aseguró que los ataques de De Niro son destructivos y que el actor neoyorquino ha perdido el contacto con la realidad del ciudadano promedio que apoya la agenda oficial. hasta el momento, el sindicato de actores Sag-Aftra no ha emitido un comunicado formal, aunque varios de sus integrantes han utilizado etiquetas de apoyo en redes sociales para solidarizarse con el protagonista de Toro Salvaje.



