La producción sitúa la acción en el Día de los Muertos. Frida Kahlo, interpretada por la mezzosoprano Isabel Leonard, abandona el inframundo para reunirse brevemente con Diego Rivera, encarnado por el barítono Carlos Álvarez. La pareja revive su pasión y sus conflictos antes de despedirse definitivamente del mundo de los vivos. La ópera, cantada en español, dura aproximadamente dos horas y 25 minutos con un intermedio y combina música orquestal rica en color con influencias latinas.
Yannick Nézet-Séguin, director musical del Met, dirige el estreno neoyorquino de esta partitura que ha sido descrita por la crítica como “confiada y ricamente imaginada” por The New Yorker y que “estalla en color y frescura individual” según Los Angeles Times. La puesta en escena es una nueva producción vibrante dirigida y coreografiada por la brasileña Deborah Colker, quien debutó con éxito en el Met en 2024 con Ainadamar. Los diseños de escenografía y vestuario corren a cargo de Jon Bausor, con aportes adicionales de Wilberth Gonzalez en vestuario, e incorporan inspiración directa de las pinturas de Frida y Diego para crear un ambiente visualmente impactante.
La ópera ya ha sido presentada en otras ciudades estadounidenses como Los Ángeles, San Francisco y Chicago, donde recibió elogios por su propuesta escénica impactante y la calidad interpretativa, aunque algunos críticos señalaron que prioriza el teatro visual sobre la melodía tradicional. En Nueva York, el Met ha organizado una celebración cultural de la cultura mexicana en colaboración con restaurantes, espacios públicos y el Museo de Arte Moderno (MoMA), que presenta una exposición complementaria titulada The Last Dream: Frida and Diego.
Isabel Leonard, una de las mezzosopranos más destacadas de su generación y con fuertes lazos con roles hispanos, asume el rol protagónico de Frida. Junto a ella, Carlos Álvarez aporta la profundidad vocal y dramática al personaje de Diego. El elenco se completa con Gabriella Reyes como Catrina y otros intérpretes en roles secundarios. La producción cuenta con el Coro del Met bajo la dirección de Tilman Michael.
El Último Sueño de Frida y Diego forma parte de la iniciativa New Works del Neubauer Family Foundation y está patrocinada por Rolex, entre otros apoyos. Las funciones en el Lincoln Center se extenderán hasta el 5 de junio, con transmisiones en vivo en cines a través del programa Live in HD el 30 de mayo, que cierra la temporada de emisiones de este año.
Esta ópera representa no solo un hito para la compositora Gabriela Lena Frank —de ascendencia peruano-lituana y reconocida por su trabajo que integra tradiciones latinoamericanas— sino también un esfuerzo del Met por ampliar su repertorio con voces y temáticas contemporáneas y diversas. En un momento en que el arte de Frida Kahlo sigue cautivando al público global, El Último Sueño ofrece una mirada lírica y fantástica a una de las historias de amor más complejas y emblemáticas del siglo XX. Las entradas están disponibles desde 49 dólares y prometen agotarse ante el interés generado por la pareja artística más famosa de México y el atractivo de una producción que celebra la vitalidad cultural latina en uno de los templos mundiales de la ópera.



