Chihuahua, Chihuahua.– El coordinador del PRI en el Congreso local, Arturo Medina, suspendió ayer la sesión ordinaria y obligó a todos los diputados a salir del recinto para atender directamente a cientos de agricultores que protestaban frente al edificio contra la reforma federal a la Ley General de Aguas impulsada por Morena.
Los manifestantes, llegados de Delicias, Camargo, Meoqui y Cuauhtémoc, rechazan que la nueva ley separe el dominio del agua del dominio de la tierra, medida que califican como despojo y amenaza mortal para la producción agrícola y ganadera.
Desde las escalinatas del Congreso, Medina declaró que la iniciativa morenista pretende “quitarle valor a la tierra, criminalizar al productor y convertir el agua en herramienta de control político desde el centro del país”.
“Quieren decidir quién siembra y quién no, quién da de beber a su ganado y quién no. En Chihuahua se van a topar con pared, porque aquí no nos doblamos”, afirmó el legislador ante los aplausos de los campesinos, que portaban pancartas con lemas como “El agua es de quien la trabaja” y “Morena secará el campo”.
Medina estableció comunicación telefónica con diputados y senadores federales del PRI, quienes se comprometieron a recibir a las organizaciones y a presentar acciones legislativas para detener la reforma.
“Nos sentimos orgullosos de su valentía. No es fácil enfrentar a políticos represores, pero cuentan con todo nuestro respaldo”, enfatizó.
La sesión quedó interrumpida casi una hora; varios legisladores de Morena y aliados intentaron continuar dentro del salón, pero la mayoría salió al reconocer la gravedad del reclamo.
Organizaciones como el Frente Campesino Chihuahuense anunciaron que mantendrán protestas permanentes hasta lograr la cancelación definitiva de la ley.
Hasta ahora, la gobernadora Maru Campos no ha fijado postura pública sobre la reforma que impulsa su propio partido a nivel nacional.



