Creta, Grecia.- El portaaviones USS Gerald R. Ford, afectado por fallas en su sistema de alcantarillado, solicitó una escala de emergencia en Grecia mientras se dirige hacia las costas de Irán.
El buque nuclear más avanzado y costoso de la Armada estadounidense, valorado en unos 13,000 millones de dólares y puesto en servicio en 2017, transporta a más de 4,500 tripulantes. Según reportes de medios como The Wall Street Journal y NPR, el sistema de vacío que maneja las aguas residuales —inspirado en tecnología de cruceros— presenta obstrucciones frecuentes y fallos diarios en sus aproximadamente 650 inodoros, lo que ha generado condiciones insalubres a bordo.
La avería, que ha requerido mantenimiento constante desde hace años y se agravó en el actual despliegue, obligó al portaaviones a desviarse hacia la base naval de Souda Bay, en Creta (Grecia), para reparaciones que no pueden realizarse completamente en alta mar.
Aunque la Marina de Estados Unidos asegura que los problemas no comprometen la capacidad operativa ni la preparación del buque ante las tensiones con Irán, la situación afecta la calidad de vida de la tripulación y ha generado críticas sobre el diseño del sistema sanitario en un buque de esta envergadura.