Ciudad de México.- La instalación del Grupo de Amistad México-Israel en la Cámara de Diputados desató una fuerte división al interior del grupo parlamentario de Morena, luego de que el legislador Pedro Haces Barba recibiera al rabino sefardí israelí David Yosef, hijo del influyente líder espiritual Ovadia Yosef y conocido por posiciones ultranacionalistas respecto al conflicto en Gaza.
El encuentro, que tuvo lugar el martes en un salón del Palacio Legislativo de San Lázaro, fue grabado y difundido por la propia diputada María Magdalena Rosales Cruz, quien irrumpió visiblemente molesta. “No hay por qué hacer las cosas a escondidas, a hurtadillas, como si fueran ladrones, ladrones de la tierra de Palestina, invasores de Palestina”, declaró en el video que se viralizó en redes sociales.
Otro legislador morenista, Manuel Vázquez Arellano, cuestionó directamente a Haces por “darle voz y espacio a quienes defienden el genocidio en Gaza”, en alusión a declaraciones previas del rabino Yosef que han sido calificadas internacionalmente como extremistas.
En respuesta, Pedro Haces defendió la reunión y aseguró que su obligación como diputado es recibir a cualquier ciudadano o visitante que solicite audiencia. “Vino un grupo de empresarios mexicanos de origen judío que pagan impuestos y generan empleo en el país, acompañados por un rabino. Si mañana viene un obispo católico o un pastor protestante, también los recibiré. Yo no me meto en conflictos ajenos”, enfatizó el legislador, quien además preside la Comisión de Trabajo y Previsión Social.
Hasta el momento, la Junta de Coordinación Política no ha emitido posicionamiento oficial sobre la instalación del grupo de amistad ni sobre las críticas internas. La polémica ocurre en un contexto de alta sensibilidad diplomática, después de que México condenara ante la ONU los bombardeos israelíes en Gaza y apoyara la demanda de Sudáfrica por genocidio contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia.



