Ciudad Juárez, Chih.- El ala fundadora y militante del partido Movimiento Regeneración Nacional en Ciudad Juárez radicalizó sus expresiones de rechazo hacia el alcalde con licencia de la comuna, Cruz Pérez Cuéllar, mediante la colocación de decenas de pintas clandestinas elaboradas con la técnica de stencil en muros, paradas de camiones de la ruta pretroncal y diversos espacios públicos de la Zona Centro y las principales vialidades de la frontera.
Las nuevas manifestaciones gráficas pertenecen al mismo grupo de las bases históricas de Morena que el pasado domingo 19 de julio instaló un módulo de captación de firmas frente al Museo de la Revolución en la Frontera para frenar las aspiraciones electorales del munícipe rumbo a la gubernatura de Chihuahua. Sin embargo, en esta ocasión la iconografía utilizada sufrió una modificación cromática y discursiva para evidenciar y condenar los recientes acuerdos políticos del edil.
En las plantillas utilizadas por los inconformes se repite la figura de la rata erguida sobre sus patas traseras, un emblema que este bloque interno ya había plasmado semanas atrás sobre las bardas con la leyenda promocional #EsCruz. La variante actual radica en que la silueta del roedor fue pintada completamente de color verde, una acción directa para consignar el rechazo de las bases ante el destape público realizado por el liderazgo nacional del Partido Verde Ecologista de México, Arturo Escobar y Vega, en favor de la postulación de Pérez Cuéllar.
Para los militantes de la izquierda histórica juarense, el respaldo de la cúpula del Partido Verde representa una imposición y una desviación de los principios fundacionales del movimiento. Los manifestantes justificaron el uso de stencils en la infraestructura urbana como una herramienta de guerrilla visual necesaria ante el acaparamiento de los espacios oficiales de propaganda, asegurando que las pintas en color verde continuarán multiplicándose en las paradas de camiones y muros de las colonias populares para alertar a la ciudadanía sobre lo que califican como un pragmatismo electoral de cara al proceso sucesorio en el estado.



